jueves, 30 de octubre de 2014

Todos tenemos un ex

Y te enamoras. Y se acaba el mundo. Sólo existe esa persona especial. Te olvidas de tus amigos, de la gente que te rodea. Solos tu y él. Comienza una nueva vida juntos. Ya nada puede separaros. Ambos tenéis miedo a que la cosa salga mal. Pero todo avanza bien. Sois felices. Da igual todo. 24 horas juntos se os hacen invisibles.  Tenéis toda una vida por delante juntos. Pasan los días y los meses. Cumplís un año juntos, y dos y tres. 
La cosa empieza a ir regular. Tu quieres salir de fiesta. Èl no te deja. Se enfada sí sales sin el de casa. No sales. No quieres discutir. Èl comienza a salir con sus amigos. Tu en casa sola. Llamas a tu familia. Amigos ya no tienes. 
Estas sola casi las 24 horas del día. Y èl vuelve a casa tarde. Te insulta. Ya no hacéis el amor. Duermes en el salón. 
Estas sola en casa. Haces la maleta. Llamas a tus padres y le dejas una nota en la cocina. 
Llega a casa. Entra gritando tu nombre enfadado. Lee la nota. 
"Por fin eh abierto los ojos. Que seas feliz con alguien que no sea yo, hasta siempre" 
Estás en casa de tus padres sola. Suena el móvil. Es el hospital. Un accidente de moto. 
Llegas corriendo al hospital. Entras a la habitación y esta vacía. Te entregan una nota encontrada en su pantalón. 
"Te quiero mi niña. No puedo ser feliz con alguien que no seas tu, hasta siempre" 
Lloras. 

lunes, 13 de mayo de 2013

lunes, 5 de marzo de 2012

22

Después de un breve viaje llegamos al sitio. Recuerdo este sitio, fue donde cenamos Lucas y yo el día que me llevo al parque de atracciones. Fran me mira y ve que sonrió forzadamente.

-No te gusta ¿verdad?, lo sabía.-dice desilusionado.
-No, me encanta-entrelazo nuestros dedos-es que aquí cene por última vez con Lucas, pero estoy bien amor-digo y le beso.
-¿Segura? Podemos irnos a otro sitio si quieres-dice mientras me abraza.
-Segura, comeremos aquí juntos.-me pongo en puntillas y me acerco a su oído.-Te quiero precioso-susurro. Siento como su cuerpo se estremece y toda su piel se pone de gallina. Me gusta.
-Yo mucho más preciosa-me responde y me besa, con sus manos en mi espalda me pega más a él, no tenemos ni un centímetro de separación, nuestras respiraciones van al unísono. Nos separamos un momento y nos volvemos a unir, me encanta como huele. Nos volvemos a separar y apoya su frente contra la mía.
-Vamos a comer-le digo mientras vuelvo a respirar pausadamente.-Tengo hambre amor.
-Si quieres puedes comer otra cosa-dice sonriendo y con cara de pícaro.
-¡Guarro!- me separo completamente y le doy la espalda.
-Venga no te enfades enana, que es broma-intenta girarme pero me niego-Venga, gírate, gírate, gírate-repite una y otra vez hasta que me giro y veo que me pone morritos-Lo siento
-Es que yo eso lo quiero de postre-le digo riéndome. Me coge de los brazos y me da un beso fugaz en los labios.-Ahora quiero comer allí-señalo el sitio y le cojo de la mano.

Nos sentamos en la mesa que tenemos reservada, casualidades de la vida, pero es la misma mesa que cene con Lucas, miro a nuestro lado, en la mesa donde estaban aquellos ancianos no hay nadie esta vez. Fran pide y luego lo hago yo. El camarero creo que es el mismo pero parece que no me recuerda, menos mal.

-Pues enseguida comen, con vuestro permiso-dice y se marcha sonriendo.
-Gracias-le digo y miro hacia Fran mientras bebe agua.-Gracias por esto amor
-Solo quería comer con mi novia-hacía mucho tiempo que no me llamaba novia.
-¿Sabes? Si no te levantas ahora mismo y me das un beso de postre mejor quiero helado-digo riéndome

Se pone de pie rápidamente, se seca los labios con la servilleta y se acerca a mí lentamente. Me da un beso en la nariz, otro en la mejilla, se acerca a mi oído, le oigo perfectamente respirar y se pone a dos milímetros de mi cara, cierro los ojos esperando que me bese pero me da un beso en la frente y vuelve a sentarse. Me quedo unos segundos esperando pero nada, abro los ojos lentamente y veo que se ha sentado, se ríe.

-¿Y mi beso?-pregunto enfadada, me mira y se sigue riendo-no le veo la gracia, eras tú quien quería ese postre.-digo
-Estoy seguro que comes los dos postres-dice mientras llega el camarero, deja los platos y cuando se aleja comenzamos a comer.
-Eso no te lo crees ni tu-le respondo después de un pequeño silencio.
-Ya veremos, ahora comer, que hambre tengo-dice mientras da un bocado a la ternera.

Comemos prácticamente en silencio. Al acabar pedimos una copa enorme de helado de varios sabores y decorada con nata. Coge su cuchara y lo prueba, sonríe, hago lo mismo, está muy bueno.

-¿Te puedo dar yo una cucharada amor?-digo mientras cojo un poco de helado de fresa y chocolate en mi cuchara
-Sí, claro-responde abriendo la boca.

Dirijo la cuchara hacia la boca pero milímetros antes de introducir la cuchara la desvío a su nariz, ahora su nariz es de color rosa y negro. Me rio y con mi dedo índice de la mano izquierda le limpio un poco, me coge de la mano y se ríe.

-Ahora me lo limpias con la lengua sino la venganza será terrible-dice mientras me suelta la mano
-Ni lo sueñes amor-cojo una servilleta-toma, límpiate solito.-y continúo comiendo el helado.

Acabamos sin más incidentes y paga la cuenta. Salimos del restaurante y damos un paseo por un parque cercano. Miro el reloj son las seis de la tarde, el tiempo a su lado no son minutos son segundos. Comienzo a tener frio, esto de venir en manga corta no fue buena idea, que ya estamos en otoño.

-¿Tienes frío? Vamos a mi casa-dice mientras me pasa su brazo derecho alrededor de mi cintura y me acerca a el.
-Vale, pero no va a ver postre eh-digo riéndome.
-Claro que no, te has portado mal conmigo-dice mientras recordamos la escena del helado hace unas horas.

lunes, 20 de febrero de 2012

21

Encontramos a su padre fumando. Le aviso que quiere verle. Nos despedimos de él y Josh se viene conmigo. Son las 11:00, aún es temprano para que venga Fran. Vamos a comer algo con Josh a una cafetería de allí cerca que está muy bien.

-Tu no hagas caso a lo que te diga Luis, esta enfadado consigo mismo, esta estresado y solo quiere sacar a su hijo de allí-me dice Josh y luego da un bocado a su bocadillo de lomo.
-Lo se, pero si su hijo esta allí supongo que es por mi culpa, porque le deje asi sin mas y lo deje marcharse.-bajo la mirada y centro mi vista en la coca-cola
-Mel- pone su dedo índice de la mano izquierda en mi mentón y busca mis ojos, los encuentra, sonríe- no sabias que iba a coger el coche y un estúpido borracho se cruzara con el, no te tortures-me coge de las manos- y ahora come un poco-me acerca el plato con el bocadillo que ha pedido para mi,vegetal.
-Gracias-respondo y cogo el bocadillo.

Volvemos al hospital para despedirnos de Lucas, entro en la habitación e interrumpo lo que parece ser una discusión entre hijo y padre. Cierro rápidamente la puerta y miro a Josh con cara de haber metido la pata.
-Ya puedes entrar-dice su padre al salir de la habitación dejando la puerta abierta.
-Gracias-respondo y entro con la compañía de Josh.- Tenemos que irnos Lucas ¿Cómo te encuentras?
-Bien, tengo hambre, supongo que es buena señal ¿vuelves luego?-pregunta
-Mañana, vuelvo mañana ¿vale? ¿tienes el móvil cerca?, para comunicarnos mientras no nos vemos y si por me necesitas-digo mientras le doy un beso en la mejilla.
-Si, aquí esta-señala la mesa que tiene a su lado.-Hasta mañana pues, gracias por venir Josh-se dan la mano-Y lo siento Mel si antes me enfade supongo que tengo que acostumbrarme a esto aunque no pienso rendirme, creo que aun te gusto o sientes algo por mi sino no hubieras estado viniendo estos tres meses.-sonrie
-Hasta mañana Lucas-consigo decir y salimos de la habitación.

Josh se despide. Espero en la entrada del hospital la llegada de Fran, miro el reloj, son la 13:30, la verdad no tengo hambre pero quiero estar más tiempo junto a él. A las dos llega, entro en el coche y le beso.

-Hola enana ¿Cómo estás?-pregunta mientras pone el coche en marcha
-Bien, supongo-respondo mientras dejo mi bolso en la parte trasera del coche.
-¿Ocurre algo?-pregunta preocupado
-Es que he discutido con el padre de Lucas, ha dicho que es mi culpa-cae una lagrima tonta por mi mejilla. Fran me mira atentamente y frena en un semáforo.
-Mel, que diga lo que quiera pero no pienses que es verdad, ni por asomo tienes la culpa, fue el destino o como quieras llamarle pero tú no eras el borracho que le paso por encima-nota que esas palabras me duelen y se disculpa-lo siento pero es la verdad amor.-comienza a pitar el coche que tenemos detrás, el semáforo está en verde.
-Te quiero-le digo mientras le cojo la mano derecha. –Te quiero- vuelvo a repetir- ¿Adónde me llevas a comer?-pregunto sonriendo.
-Vamos a un sitio que te encantara está enfrente de la playa, es muy acogedor, y suelen ir parejas únicamente.
-Seguro que me gusta

lunes, 6 de febrero de 2012

20

Doy dos golpes suaves como de costumbre y entro. Me mira y sonríe. El sol entra por su ventana e ilumina sus ojos y su sonrisa.

-Buenos días-dice mientras extiende su mano.

Me acerco y entrelazo nuestros dedos como cada día. Sonreímos y le doy un beso en la mejilla.

-¿Cómo estás?-pregunto mientras me siento a su lado.
-Bien, tengo ganas de caminar.-dice
-¿Quieres caminar conmigo?-pregunto sonriendo.
-Aun no puedo, me duele mucho la pierna derecha Mel-dice serio.
-Bueno no te preocupes que poco a poco caminaremos juntos. ¿Me oías cuando venía a verte Lucas?
-Sí, lo oía todo. Gracias Mel, sin tu ayuda no hubiera podido salir de esta. ¿Cuánto tiempo he pasado aquí?, mi padre no me lo ha querido decir. ¿Qué dicen los médicos?, tampoco me dice nada.-pregunta ilusionado.
-Pues tres meses llevo viniendo aquí. Y los médicos no sé lo que dicen porque yo tampoco lo sé. Eso solo lo sabe tu padre Lucas-miento.
-Se ha pasado todo el verano ya, ¿Cuándo empiezas las clases en la escuela?-pregunta.
-En dos semanas. Y después de estar seis meses aquí me dan becas para irme a otras escuelas dramáticas nacionales, es mi sueño Lucas.-digo ilusionada.
-Me alegro por ti Mel. ¿Me pasas el agua?- pregunta señalando el vaso sobre la mesita a su izquierda.
-Sí, un momento.-me pongo de pie y le ayudo a beber. Bebe y dejo el vaso en su sitio. Comienza a sonar mi móvil. Me acerco al bolso y veo que es Fran. Lo cojo y me pongo cerca de la ventana alejándome de Lucas.

-Mel ¿Dónde estás?-pregunta.
-En el hospital te dije que venía hoy, como todos los días. ¿Nos vemos luego?-pregunto mirando de reojo hacia Lucas. Me mira serio.
-Si amor, te paso a recoger para comer juntos ¿vale?-se oyen coches.
-Vale ¿Dónde estás tú? ¿Conduces?-me intrigo
-Sí, estoy haciendo compras con mi madre. Te recojo a las 14:00 en la puerta del hospital. Te quiero Mel.
-Vale, allí estaré. Y yo a ti.-respondo.
-Por cierto tengo una pequeña sorpresa.-y cuelga riendo.
Sonrió y guardo el móvil. Me vuelvo a sentar. Me mira, sé que quiere preguntarme algo.
-Suéltalo Lucas-le digo.
-¿Quién era? ¿Ha dicho que te quiere?-pregunta
-Era Fran, si ha dicho eso.-creo que no sabe quién es.- ¿Sabes quién es Fran?
-No lo sé Mel ¿segura que le conozco?-pregunta totalmente enserio.
-¿Lucas no sabes quién es Fran?, es mi novio.-le digo con miedo.
-¿Tu novio?, tu novio soy yo Mel-dice y la máquina que marca el ritmo cardíaco comienza a acelerarse.
-Tranquilo Lucas, respira. Tu y yo ya no somos novios.-digo
-¿Me has dejado porque estuve aquí durante tres meses Mel?, es eso.-dice respirando profundo.
-No Lucas, lo dejamos antes de que te pasara todo esto. Lo siento, pensé que te acordabas de todo. Lo siento.
-¿Y porque vienes a verme todos los días? ¿Para qué me quieres vivo?-pregunta casi gritando.
-Lucas soy tu amiga, y te quiero. Creo que te estás pasando. Para por favor.
-Amigos, la palabra mágica. Me haces lo mismo que a Josh, genial. Pues vete con tu novio anda, vete.-dice señalando la puerta.
-No me voy a ir, porque estuve aquí durante tres meses y quiero seguir estando a tu lado, quieras o no Lucas. Lo siento.-me cruzo de piernas.
-Haz lo que quieras, pero no entiendo porque vienes si sabes que estoy bien. Seguro que ese tal Fran te llamo porque no quiere que estés aquí.
-Me da igual si le gusta la idea de que este aquí o no. La que decidí estar aquí soy yo. Y que sepas que lo acepta y me ha estado apoyando estos tres meses, se preocupa por ti Lucas.-respiro.
-Hace lo que le conviene. Porque si te impide venir tú le dejarías. Soy un tío se cómo funciona esto Melinda.-mira hacia la ventana esquivando mis ojos.
-Mírame Lucas.-reclamo su atención pero no me mira.- Si vas a comportarte como un niño de cinco años me largo, porque he estado aquí tres meses y me sentía feliz a tu lado. Pero si estas en este plan no soy feliz.-consigo que me mire otra vez.- Me tienes aquí para lo que quieras, pero ya somos personas adultas y tenemos que comportarnos como tal.
-Lo siento, no esperaba despertarme y encontrarme que no tengo novia, mi hermano mayor se ha ido de casa y mi padre me oculte información de mi estado de salud. No creo que este preparado para todo esto Melinda.
-Sé que no es fácil pero yo quiero ayudarte. Y si tu padre te oculta cosas es porque no estás preparado para saberlo.
-Bueno ahora ya sé que me oculta. Que no me acuerdo de ciertas personas que antes conocía ¿no es así?
-Sí, es algo así. Pero eso te lo tiene que contar él Lucas.
-Mel déjame solo por favor. Vuelve más tarde o mañana pero ahora déjame solo y llama a mi padre.-dice
-Vale, pero mañana volveré Lucas y espero que no estés en esta actitud asquerosa.-cojo mi bolso me pongo de pie y salgo de la habitación.
-¿Esta bien?-pregunta Josh que me espera sentado.
-Sí, busquemos a su padre y yo me voy.

miércoles, 18 de enero de 2012

19

Me despierto temprano, más temprano que de costumbre, desayuno y me visto. Es domingo, mis padres suben a pasar el día con mi hermana pero yo hoy no voy. Cojo el bolso, me despido de ellos y salgo hacia el hospital. Espero que llegue el autobús. Al subir veo al fondo, sentado y escuchando música a Josh. Me ve y me sonríe. Me acerco y nos saludamos.

-Buenos días ¿Qué tal Mel?-pregunta mientras me siento a su lado.
-Bien ¿y tú? ¿No has ido a visitar a Lucas?-pregunto interesada.
-Estoy bien, mi vida ha cambiado estos últimos tres meses, no nos hemos visto desde…- se queda pensando- desde que conocí a Fran, aquel paseo en la playa.-recuerda el momento.- Y no he visitado a Lucas porque lo iba a hacer ahora que acabo de llegar de Ámsterdam.
-Pues sí que hace tiempo que no te veo, tu aspecto exterior es igual. ¿Ámsterdam? ¿Vacaciones?-insisto.
-Sí, tú sin embargo estas radiante, bueno como siempre pero hoy aún más. – suspira- Si, fui con mi padre, ya sabes le tocaba estar este verano conmigo. ¿Sabes que me voy de aquí para siempre?
-Gracias-sonrío- ¿Porque? ¿A dónde te marchas Josh?
-Pues me voy con mi padre, necesito salir de esta ciudad y olvidar-me mira haciéndome sentir la única culpable de que se marche de su ciudad natal.- ¿A dónde vas?
-Te echare de menos, lo creas o no. Pero te visitare algún día y espero que tú también me visites.- sonrío- Voy al hospital, a ver a Lucas también. Ha estado en coma todo este tiempo y ayer despertó, llegas en el momento justo.
-¿De verdad? Sabía que venía a verle y despertó-nos reímos a la vez.- Enserio me alegro que haya despertado-se pone de pie y me doy cuenta que ya hemos llegado.
Subimos juntos hasta la habitación. Entra él primero, está allí su padre desayunando en la cafetería y me siento a esperar con él. Me pido un café con leche.
-¿Cómo se despertó hoy?-pregunto
-Bien, pero el médico me ha dado malas noticias-dice mientras bebe un sorbo de café.- Ha dicho que es posible que tenga problemas de aprendizaje a partir de ahora y lo peor que puede haberse olvidado de cosas básicas como los números o las letras, e incluso personas de su entorno más cercano.-me mira fijamente y sus ojos muestras miedo.
-Tranquilo Luis, estaré yo para ayudarle. Lucas volverá a ser como antes del accidente, poco a poco todo volverá a la normalidad.-le cojo de la mano pero este se aparta.
-Todo por tu culpa, lo dejaste y cogió el coche para matarse. ¿No podías preocuparte por él? No, la niña estaba siendo feliz con el primero que apareció. Gracias Melinda.-grita de pie frente a mí. Las pocas personas que hay allí nos miran.
-No es justo que diga eso Luis, usted no sabe nada de lo que paso.-respondo entre sollozos.
-No es justo que mi único hijo este en esa habitación y estuviera muerto durante tres meses, eso no es justo.-tira el vaso del café y sale enfurecido hacia la puerta de la cafetería.
-Pare hombre.-dice Josh cogiéndole de un brazo.-Ella no tiene la culpa y no vuelva a gritarle o usted acabara en esa habitación.-le suelta y se acerca.
-Josh no hacía falta, si tiene razón.-me abrazo a él y comienzo a llorar.
-Mel, no digas eso. Tú no le dijiste que cogiera el coche justo en ese momento, además él sabe que no fue tu culpa y eso es lo que importa.-me abraza fuerte.
-Gracias Josh, no me merezco tu apoyo, me he portado muy mal contigo. Últimamente me porto mal con mucha gente y acaban destrozados por mi culpa. Lo siento.-no puedo interrumpir la salida de las lágrimas una tras otra.
-Melinda crecemos y tenemos que elegir, tú has ido eligiendo tus caminos y siempre tiene que salir alguien afectado, estoy seguro que por mi culpa también destroce a alguien pero te digo una cosa, seguro que ya pasó a otra etapa de su camino y es feliz. Todos tenemos que ser por momentos infelices y felices, sino seria todo muy aburrido. Hazme caso y ahora sonríe.-se aparta y me seca las lágrimas de las mejillas.

Una pequeña y fugaz sonrisa se forma en mis labios. Le doy un beso en la mejilla y le vuelvo a abrazar. Nos reímos. Me aparto y me seco las mejillas con un pañuelo.

-Voy a verle, salgo ahora.-digo mientras tiro el pañuelo-Espérame aquí por favor.-me voy a la habitación.

sábado, 14 de enero de 2012

18

Paso toda la mañana sola en casa. Llama mi hermana y le comento el estado de Lucas. Limpio toda la casa. Preparo la comida y almuerzo mirando la televisión. Me doy un baño de espuma. Necesito relajarme. Apago el móvil y enciendo la radio en el baño. Suena “Club certified”, una canción completamente discotequera. Muevo los pies juntos  los dedos de las manos al ritmo de la música y canto su estribillo… “Ask around the streets man I'm certified, cross seas all my customers are satisfied.” Después de una larga hora allí dentro, salgo a vestirme. Me pongo unos pantalones vaqueros de color marrón con la camiseta de Bob esponja. Los converse y me aliso el pelo poniendo una diadema negra. Cojo mi bolso y salgo hacia el hospital. 
 
Al llegar están Kea y Cristina, aún faltan Lucia y Anna. Nos sentamos a esperar. Cuando llegan subimos todas a ver a Lucas. Una por una entramos a verle. Soy la última entrar. Me siento y dejo el bolso a mi lado. Saco el libro y cruzo las piernas. 
 
-Hoy me he hecho esperar pero aquí estoy Lucas ¿acabamos la historia?-pregunto mientras abro el libro por la pagina donde tenía marcada.- “Cuando subo a la moto ya anochece. Es precisamente en ese momento cuando veo regresar a Gin. Conduce veloz, tal como es ella. Acompaña la curva con la cabeza, canturrea la canción que está escuchando en ese momento. Quien sabe cuál es. Me parece otra vez alegre. Como siempre. Tal como la había dejado. Contenta de su sonrisa, de la vida que lleva, de los sueños que persigue, de los límites que no conoce. Libre. Libre de todo eso que no le interesa e incluso más aún. Y entonces me alejo así, viéndola asombrada mientras sonríe. Y soy feliz. Como hace mucho no lo era…Culpable solo de esa inscripción, inmensa, que ocupa toda la fachada de su casa. Esplendida, directa, hermosa. Y ahora ya no tengo dudas. No tengo remordimientos, ya no tengo sombras, no tengo pecado, no tengo pasado. Solo tengo unas ganas enormes de volver a empezar. Y de ser feliz. Contigo Gin. Estoy seguro. Sí, es así, ¿Ves?, hasta lo he escrito: “Tengo ganas de ti”.”.
 
Cierro el libro y suspiro. 
 
-Fin- digo en voz alta. Guardo el libro y me pongo de pie acercándome a Lucas. Le doy un beso en la mejilla y cojo su mano. - ¿Cuándo vas a abrir los ojos y responderme?-respiro hondo.-Espero que pronto.-comienza a sonar mi móvil. Es mi madre. 
 
-Vamos de camino al hospital Mel ¿estás ahí aun?-pregunta.
 
-Sí, aquí os esperamos Lucas y yo. Un beso-cuelga.-Vienen a verte mis padres Lucas.-guardo el móvil. 
 
Al girarme veo algo que no me esperaba, sonrío. Lucas ha abierto los ojos y me mira. Tiene la mirada triste, de dolor pero intenta sonreír. Me acerco. Y le acaricio la mejilla. 
 
-Hola – susurro feliz - ¿Cómo estás?
 
-H...o...l...a…- dice cada letra pausadamente y en voz muy baja. 
 
-No me lo creo, has abierto los ojos.- le doy otro beso en la mejilla feliz.-  Lucas dentro de poco saldrás de aquí.- entrelazo nuestros dedos.
 
-Me duele la cabeza- habla aun en voz baja pero más rápidamente.
 
-Voy a llamar a Mónica. Ahora vengo.-salgo en busca de la enfermera. Entramos las dos enseguida y le inyecta algo para el dolor. 
 
-Voy a avisar al médico que despertó.- Me aprieta el brazo sonriendo mientras sale de la habitación. 
 
-Tengo que avisar a las chicas que están aquí y a mis padres. – sonrío. – Estas bien.-suspiro.
 
-Avisa a mi padre por favor-dice ahora más pausadamente.
 
-Por supuesto, ahora vuelvo.- salgo de la habitación y voy a donde están las chicas sentadas. – Esta despierto-digo feliz.
 
-¿Te reconoció Mel?-pregunta Anna.
 
-Sí, no me ha preguntado quien soy.-digo.
 
-Cuanto me alegro-dice Kea. - ¿Mañana podremos verle?
 
-Sí, claro que si.- me siento junto con ellas – No sabéis que feliz estoy ahora mismo. – Cristina me abraza espontáneamente y sonreímos juntas. En pocos minutos están todas abrazadas a nosotras formando una piña.- Gracias por estar aquí, os quiero chicas.- digo.
 
-¿Abrazos gratis?- es mi padre. Nos separamos y saludo.
 
-Está despierto- les anuncio. – Avisar a Luis que me lo pidió él. 
 
Mi madre avisa a su padre, y entran a verle. Unos poco minutos. Dicen que aun casi no habla pero se le ve bien. Intento sonreír cuando los vio y eso era buena señal. El medico lo estaba examinando ahora mismo. Al rato llego su padre. Entro a verle y salió muy feliz. 
-Voy a coger mi bolso que lo deje dentro y nos vamos-anuncio.
 
Entro en la habitación y cierro la puerta. Cojo mi bolso y me acerco a la cama.
 
-Nos tenemos que ir Lucas.-me mira y me estira su mano. Me cojo de ella. Y sonrío. – Hoy duermes con tu padre, mañana temprano estoy aquí. Pasa una buena noche, te quiero, no lo olvides. – me acerco a él y dejo que me bese en la comisura de los labios. Sonrío. Me aparto y salgo de la habitación. Nos despedimos de su padre y bajamos todos. Las  chicas cogen el autobús y yo subo con mis padres. 
 
Llegamos a casa y cenamos algo rápido. Llamo a Fran y le digo que Lucas ha despertado. Mañana después de ir al hospital quedamos. Cuelgo. Me pongo el pijama, abro la cama, me acurruco y me duermo.