viernes, 28 de octubre de 2011

11

(pensamiento de Mel)

Ha pasado toda la tarde, he llamado a Cristina y se lo he contado todo. Luego me he conectado y he hablado con Kea, Lucia y Anna. Estaban todas enteradas. Preparo la cena y me voy a la cama pronto. No sé si Fran volverá pronto porque esa chica necesita su ayuda, pero yo quiero que vuelva pronto. Abro la cama, me acurruco y enciendo la televisión. Suena mi móvil, es Fran. Pregunto qué tal está ella, me dice que mejor, me da las buenas noches y colgamos. Miro la televisión un rato más y me duermo.

(pensamiento de Fran)

Ya es por la mañana, tengo que hablar con Helena hoy. No puedo estar a su lado siempre, pero ahora mismo me tendrá como amigo. Regresa del baño y se sienta en la cama enfrente de mi silla. Me mira y me acaricia la cara dulcemente.

-Gracias-me susurra al oído e intenta besarme pero me aparto de inmediato.
-No Helena, no quiero esto para ti, estoy aquí como un amigo.-se aparta de mí.
-¿Estas con otra verdad? ¿Quién es? Dímelo Fran.-reclama
-No estoy con nadie Helena, estoy mejor solo.
-Mientes idiota, mientes-comienza a gritar y a darme puñetazos en el hombro-mientes-llora. Se acerca a la habitación una enfermera, con mi ayuda le inyecta un tranquilizante y la acuesto sobre la cama. Cierro un poco los ojos, me mira y termina cerrando los ojos por completo.

Sera mejor que me vaya de aquí. Aviso a su madre, me agradece todo lo que hice por ellas y me voy. No puedo estar allí, no es sano para ella, no tiene que verme por un tiempo. Cojo el móvil y lo pongo en manos libres en el coche, marco el número de Mel, da tono.

-¿Si? Buenos días Fran-responde feliz.
-Buenos días preciosa ¿te paso a recoger en una hora?-tengo que pasar por casa para ducharme y cambiarme- vamos a la playa ¿quieres?
-Vale, si quiero, aquí te espero. ¿Estás bien? Suenas angustiado.
-Estoy bien, ya hablamos luego, un beso, ponte guapa.-cuelgo y pongo la radio.

(pensamiento de Mel)

A la hora está en mi portal, me he puesto un triquini azul marino que me había regalado mi madre esa misma mañana, con un vestido azul también y unas romanas marrones. Había cogido el bolso de la playa, metí mi toalla, mi crema bronceadora, el protector solar, unas horquillas para después de mojarme el pelo, una botella de agua fría, unas cartas, el móvil, el mp4 y un bikini por si acaso. Paso a recogerme en su coche.

-Hola-se me acerca y me besa hasta dejarme sin aliento.- ¿Cómo estas Mel?
-Bien, pero creo que tenías muchas ganas de verme ¿me equivoco?
-Es así, es que no me gusta estar a su lado, se portó muy mal conmigo y quiere que me sienta el culpable.- paramos en un semáforo.- Ven aquí.- me coge del brazo y me acerca a su cuerpo, me vuelve a besar como la anterior vez. Se aparta y se pone la luz verde.
-¿Seguro que estas bien Fran?-digo un poco extrañada por la forma en que me besa, con rabia. Comienzo a sentir gusto a sangre en la boca, me ha mordido el labio y me ha hecho daño. Me miro en el espejo del coche, saco un pañuelo del bolso y me limpio.
-Lo siento Mel-dice mientras ve lo que ha hecho
-Estoy bien Fran, pero ten más cuidado la próxima vez-sonrió mientras me mira.

Aparcamos el coche y bajamos a la playa. Aún hay poca gente, cogemos un sitio perfecto y allí ponemos nuestras toallas. El sol comienza a quemar. Me invita para darnos un baño junto y acepto. Dejamos allí las cosas, y salimos corriendo hacia el agua. Está un poco fría pero el cuerpo se acostumbra a ello. Nos alejamos de la orilla. Estamos los dos abrazados donde no damos pie. Me vuelve a besar pero esta vez tiene más cuidado, me duele la herida y lo nota en la expresión de mi cara.

-Lo siento-pasa su dedo índice por la herida.-Que brusco soy, y tu tan delicada, perdón Mel.
-Estoy bien, solo escuece un poco-nos reímos mientras se separan nuestros cuerpos y volvemos a la orilla.
Pasamos allí todo el día, compramos algo para comer al mediodía y a eso de las 20:00 recogemos las cosas. Montamos en el coche y me lleva hasta mi casa. Aparca en doble fila y se acerca a mí.

-Quiero que esto funcione Mel-me besa suavemente.
-Yo también Fran pero creo que vamos algo rápido-tengo miedo y aún no he hablado con Lucas.
-¿Tú crees?-se acerca aún más a mí, me besa el cuello y comienza a desabrocharme el vestido. Quito su mano de ahí pero lo intenta otra vez.
-Fran para-grito. Se aparta de mí. Abrocho los botones, cojo mi bolso y bajo del coche. Entro corriendo a casa, Fran no está como hace dos años, no sé si quiero estar con alguien así. Unas pequeñas lágrimas caen de mis ojos, me las seco rápidamente al entrar a casa, doy las buenas noches y me voy a la ducha. Al salir de la ducha ceno con mis padres y me conecto. Allí esta Lucas, hablo con él y le digo que tenemos que hablar, esto hace que se ponga en alerta y me dice que mañana mismo nos vemos. Me desconecto y suena mi móvil. Es Fran. Lo cojo.

-Antes que digas nada, lo siento, no sé qué me paso Mel. No quiero ir así de rápido contigo, tú eres especial. Pero es que hoy vi a Helena y ella me ha vuelto así, quiero que junto a ti cambie. Ayúdame por favor-comienza a llorar.
-Fran, tranquilo, yo estoy aquí para ayudarte, pero tenías que habérmelo dicho antes, no intentar acostarte conmigo.
-Lo se Mel, lo siento, por favor no te alejes de mi ahora.-no para de llorar.
-No lo hare Fran, te lo prometo. Mañana he quedado con Lucas, voy a acabar con nuestra relación pero yo lo dejo todo por ti Fran ¿lo dejas tu todo por mí?-nos quedamos en silencio
-Si Melinda, yo lo dejo todo por ti, no quiero hacerte daño. Te quiero, creo que nunca he querido así a una chica. Hemos tenido una muy buena amistad y creo que ahora podemos tener algo más, te necesito Mel.-deja de llorar.
-Y yo estoy aquí Fran, estoy aquí.-me siento en la cama.
-¿Puedo estar contigo esta noche?, te prometo que solo quiero hablar contigo y tenerte a mi lado, enserio Mel no tengo a nadie que me entienda como tú.
-Está bien, pero les diré a mis padres que tus padres no están en casa y para que no te quedes solo te he dicho de que vengas.-suspiro.
-Gracias, estaré ahí enseguida, te prometo que cambiare Mel, te lo juro. Adiós-colgamos.

martes, 18 de octubre de 2011

10

Cenamos a las 00:15 cuando llega mi padre del trabajo. Al acabar doy las buenas noches a mi padre y me voy a la cama. Antes de dormirme busco el diario por los cajones de la mesita de noche y escribo un rato. A la 1:45 acabo de escribir y apago la luz para poder dormir, estoy muy cansada y algo confundida, esta noche tendré que pensar con mi almohada todo lo que está sucediendo en mi vida, nunca pensé que la vida de una chica de mi edad podía ser tan interesante. Cierro los ojos y entro en mis sueños que luego cada mañana no recuerdo.

(pensamiento de Fran)

No me puedo dormir ¿estaba haciendo bien las cosas?, siempre había sido el mejor amigo de Mel pero nunca había sentido esto por ella. Tengo miedo de comenzar y equivocarme, de que no me crea, de que piense erróneamente mis intenciones pero creo que tendré que arriesgarme. Cojo el móvil y miro la hora, son las cuatro de la mañana. Abro la bandeja de entrada, releo el único SMS que tengo de ella y sonrió en la oscuridad. Me levanto de la cama y abro la persiana, saco un cigarrillo que escondo siempre en el escritorio para que mi madre no se entere y lo enciendo, en la ventana, a las cuatro y diez de la mañana estoy fumando y pensando en Melinda. Pasa una chica paseando un perro enorme, nos miramos y continúa su camino. Acabo el cigarrillo, cierro la ventana, la persiana y me vuelvo a la cama. Intento dormir y consigo encontrar el sueño.

Golpean la puerta de mi dormitorio. Es mi madre que avisa que se va a trabajar. Son las nueve y media. Me levanto, me preparo el desayuno, me pongo un chándal viejo y salgo a correr un rato. Necesito distraerme y no estar en casa. Comienza a sonar mi móvil, lo cojo en manos libres.

-¿Diga?
-Fran, soy Helena ¿Qué tal en la ciudad?, te echo de menos.- es mi ex novia.
-Helena ya sabes que esto se acabó ¿estás bien?
-No Fran, no quiero estar sin ti, me apetece verte.
-¿Para qué?, si luego cuando me largue estarás junto a Diego-había sido mi mejor amigo estos dos años fuera hasta el mes pasado que se había acostado con Helena.-Déjame en paz Helena, soy feliz así.
-Lo siento, ya te lo dije muchas veces, y no quiero estar con el-comienza a llorar.
-Lo siento Helena, olvídame. Adiós.-cuelgo y continuo mi camino. Me duele que no sea feliz pero me había hecho mucho daño en su momento y no me merecía estar con ella. Además había perdido a mi mejor amigo por culpa de ella, estaba seguro que no me apetecía verla y mucho menos volver juntos. Ella había sido uno de los motivos por lo cual había vuelto a la ciudad, necesitaba olvidar y ser feliz con otra persona, y estaba seguro que esa persona era Mel.

(pensamiento de Mel)

Estoy desayunando sola, mis padres ya no están. Estoy mirando la televisión, las noticias de la mañana. Una noticia de último momento llama mi atención, es una chica que no quiere salir de casa y amenaza con hacer algo, que no consigo entender, si no viene su anterior novio a arreglar las cosas con ella. Que loca puede estar la gente, pienso. Esta chica está haciendo todo esto por un chico, que cosas.

(volvemos a la casa de Fran)

Suena el teléfono de mi casa, me estoy duchando y no puedo cogerlo. Ahora comienza a sonar el móvil. Cierro la ducha, me pongo una toalla en la cintura y a toda prisa cojo la llamada.
-¿Fran?, soy la madre de Helena, por dios ven, amenaza con hacerle daño a su hermano pequeño, santísimo dios, ven.-la voz de la madre suena nerviosa y bajo sollozos.
-¿Señora Paula? ¿Qué me dice?, tranquilízate, cojo el coche y estoy allí enseguida, todo va salir bien.-cuelgo y me visto deprisa. Era lo que me faltaba por oír hoy.

(pensamiento de Mel)

Miro el móvil una y otra vez, no tengo llamadas ni SMS de Fran. Enciendo el ordenador de la sala. Estoy un rato por las redes sociales hablando con mis amigas y vuelvo a mirar el móvil, aun nada. Son las 12:30, apago el ordenador y me voy a la cocina para ver que cocino hoy. La televisión sigue encendida, miro de reojo la pantalla y me parece ver a Fran, vuelvo a mirar pero ahora muestran a una mujer llorando. Dejo todo lo que estoy haciendo y subo el volumen. Allí esta, en el fondo de la imagen, es Fran. El titular de la notica es: “Amenaza a su hermano pequeño, pide que vuelva su novio”. Cojo el móvil lo más rápido posible y marco el número de Fran, no lo coge, sale el contestador. Cuelgo. Sigo la noticia minuto a minuto. Muestran como Fran entra a esa casa y sale con una chica en brazos que está llorando. La policía entra a la casa y ellos dos se montan en una ambulancia junto a la mujer que lloraba antes. Intento nuevamente llamarlo pero ha apagado el móvil. Me pongo muy nerviosa, no sé qué puedo hacer.

(en el hospital)

Tiene cortes por todos los brazos. Esta despeinada y dormida. Estoy sentado a su lado sin saber qué hacer. No puedo entender como ha llegado a esto, era una chica inteligente, guapa, ¿y por mi había amenazado a su hermano y madre? Saco el móvil del bolsillo del pantalón y lo enciendo. Tengo dos llamas de Melinda, será mejor que la llame. Salgo de la habitación, y fuera marco su número. Responde enseguida.

-¿Fran estas bien?, te vi en la televisión y no cogías el móvil.-dice nerviosa.
-Estoy perfectamente Mel, no te preocupes, es mi ex novia. Tengo que quedarme aquí hoy, mañana prometo ir a verte ¿vale?
-Vale Fran, llámame si necesitas algo, estaré en casa, y dile a la chica que se recupere, necesita ayuda.
-Gracias Mel, mañana te veo y esta  noche vuelvo a llamarte-se produce un silencio- ¡eh! Preciosa ¿estas ahí?, te quiero.-repentinamente me doy cuenta de lo que le acabo de decir.
-Sí, espero tu llamada, un beso, te quiero.-cuelga rápidamente.
Vuelvo a la habitación de Helena, abre los ojos y sonríe.
-Sabía que vendrías- sonríe
-No deberías haber hecho esto Helena, necesitas ayuda.
-Te necesito a ti Fran, a nadie más.-caen unas lágrimas de sus ojos.
-Ahora descansa Helena, yo estaré aquí cuando despiertes.-me siento a su lado y le cojo de la mano. Apoya su cabeza sobre mi hombro y cierra los ojos.

lunes, 17 de octubre de 2011

09

Me pongo una camiseta vieja y ancha que encuentro en el armario. Abro la nevera y miro que puedo comer. Preparo una tortilla con unos perritos calientes. Enciendo la televisión de la cocina mientras cocino, pongo el canal de música, suena “On the floor”, me gusta. Acabo con la comida y me siento a comer, suena el timbre de mi puerta. Miro el reloj, son las 14:30, no sé quién puede venir ahora. Olvido por completo mis aspecto de estar por casa y abro la puerta sin preguntar quién es.

-Buenas tardes-se queda en silencio y no quita la mirada de mis piernas, es un chico moreno, alto, vestido de traje y con una carpeta en la mano.
-Buenas tardes ¿Qué desea?-me doy cuenta de que estoy en bragas y dejo las piernas al descubierto por completo ya que la camiseta solo consigue taparme el trasero.-Siento mi aspecto, no esperaba a nadie.
-Mire estamos haciendo una encuesta pero usted no es la dueña de este inmueble ¿verdad?-pregunta mientras saca unos papeles.
-No, son mi padres y no están ahora mismo, será mejor que vuelva luego.-sonrío.
-¿Puedo dejarle mi número a la señorita?-me entrega una tarjeta que pone su nombre.
-Si…-miro de reojo el nombre-Pablo… pero no creo que te llame, buenas tardes.-cierro la puerta bruscamente en su cara, me parece descortés que me dé su número porque me vio en bragas. Continúo almorzando.

“Espérame en tu portal a las 17:00 preciosa”, recibo un SMS de Fran. Son las 15:30, tengo tiempo de prepararme en condiciones. Abro el armario y me pongo una falda de volados con flores, con una camiseta básica de tirantes negra y una chaqueta de punto gris. Me calzo con unas francesitas negras. Me seco el pelo y me hago tirabuzones por todo el pelo, cada vez está más largo y me cuesta más hacer peinados. Me maquillo muy poco y un poco de perfume de Mango. Son las 16:15, tengo tiempo para conectarme un poco. Enciendo el ordenador portátil y me siento en la cocina. Mientras enciende el ordenador, miro por la ventana, hace calor, mucho calor, la gente pasea y el 70 por ciento de los niños llevan un helado en sus manos. Abro el Messenger y me conecto, allí esta Lucas.

-Lucas, vida, ¿Qué tal?-abro conversación. Después de unos minutos sigue sin responder.

Son las 17:00, tengo que bajar al portal y Lucas no responde, cierro el portátil, cojo mi bolso y bajo. Allí esta Fran esperándome, sale de su coche que acaba de aparcar. Se acerca a mí y me saluda sonriendo.

-Dejare el coche aquí, vamos a caminar un poco-guarda las llaves del coche en su bolsillo derecho del pantalón-estas preciosa hoy, por cierto.-me mira a los ojos.
-Gracias-no puedo evitar desviar la mirada al suelo y ponerme roja.
-Mel, creo que estoy sintiendo una leve atracción hacia ti-no digo nada- Cuando te vi la otra noche en aquel banco de lejos mi corazón se aceleró y cuando me acerque no sabía que decirte. Mel ¿me escuchas?

No puedo mover mi mirada del suelo, no me puedo creer lo que mis oídos están oyendo. Fran sintiendo algo por mí, cuando yo había sentido algo por él, había descartado toda posibilidad de estar juntos porque él me veía como su hermana y ahora ¿sentía una leve atracción por mí? ¿Pero qué clase de frase es esa? ¿Le gusto? ¿Solo quiere sexo? ¿Me estoy obsesionando?, basta ya Mel. Tengo que decir algo o seguirá preguntando. Levanto la mirada y busco sus ojos, sonrío y abro la boca para responder.

-Sí, te escucho Fran, pero no me imaginaba este momento. Lo soñé durante mucho tiempo en otra etapa de mi vida, pero ahora no se si yo aún siento algo por ti- mentía porque sabía perfectamente que me dejaría besar por él, que me fugaría con el ahora mismo, que no había olvidado lo que había sentido.
-Pues no sé, ¿tengo alguna posibilidad de intentarlo?, es decir, de intentar conquistarte.-me coge de la mano.

Lo pienso un momento. Pienso en todo lo que sentí por él, en todo lo que vivimos juntos desde pequeños, en Lucas, en Josh, que no entiendo porque venía el ahora a mis pensamientos pero lo recuerdo, en mis amigas, en mis padres, que no estarían más felices que decirles que saldría con Fran, su tercer hijo. Miro nuestras manos entrelazadas y suspiro.

-Creo que sí, creo que podría dejarte conquistarme, creo que podría dejarme querer por ti Fran.-freno en medio de la calle y tiro de él hacia mi.- ¿Tú quieres quererme?-estamos muy cerca, casi pegados el uno con el otro. Me abraza repentinamente y se aparta de mí.
-Si quiero Mel, quiero que los dos comenzamos a sentir por igual, quiero estar enamorado de ti y que tú lo estés de mí. Aunque sé que decir esto es muy precipitado pero quiero conseguirlo. ¿Tu estas dispuesta a empezar una nueva aventura conmigo?
-Tengo que pensarme las cosas y no puedo darte una respuesta exacta, pero creo que sí, que tienes alguna posibilidad de que comencemos algo bonito.-sonreímos a la vez.
-Gracias Mel, esperare el tiempo que haga falta, te lo prometo.-retomamos el camino abrazados.- A partir de ahora vamos a pasarla bien los dos, ya verás que tarde tenemos-nos reímos.

Llegamos a la playa y hay un concierto que no esperábamos allí. Cogimos un helado cada uno y entramos entre la multitud para pasar una buena tarde bailando. Nuestras miradas se cruzan varias veces y nuestras manos se rozan por momentos. Repentinamente su cuerpo está muy cerca del mío, sus ojos buscan mis ojos. Sonreímos y me besa, ya no oigo la música ni a las personas que nos rodean dando tumbos. Cierro los ojos y me dejo besar, me dejo querer, me dejo conquistar. Se aparta y se ríe, seguimos bailando hasta que llega el momento de que me lleve a casa. Son las 22:30 y quiero estar en casa antes que llegue mi padre a las 00:00, tal como me había dicho mi madre en la nota. Fran me acompaña hasta la puerta de mi casa. Nos despedimos con un beso fugaz en la comisura de los labios y sonreímos. Miro por la ventana del salón como se monta en su coche y me saluda dando un pitido. Le saludo y cierro la persiana. Dejo el bolso en mi dormitorio, me quito la ropa y me vuelvo a poner la camiseta vieja, me lavo la cara y me recojo el pelo con una coleta para poder dormir. Preparo la cena y espero que llegue mi padre para cenar con él. 

sábado, 15 de octubre de 2011

08

Llegamos a la mesa, estamos en una esquina, y a nuestro lado tenemos una pareja de ancianos charlando animadamente mientras comen unos helados enormes, ella sonríe con cada comentario de lo que parece ser su marido, llevan muchos años amándose.

-Quiero llegar a eso junto a ti-dice Lucas mientras busca mi mirada que está observando al anciano.
-Ojala se cumpla amor-sonrió y doy un bocado a la carne que aún tengo en el plato. Bebo un sorbo de agua a continuación y me limpio los labios con la servilleta.

Lucas reclama la cuenta y después de pagar nos vamos. Al llegar a su casa sale a saludarnos su perra Dafne, siempre tan cariñosa ella. Deja el coche en el garaje mientras yo entro en la casa. Dejo mi bolso sobre la silla de su dormitorio, miro el móvil pero nadie me ha reclamado y al guardarlo en el bolso me descalzo, cuando estoy dejando los zapatos al lado de la silla siento como unas manos me abrazan, tiemblo del susto y sonrío.

-Menudo susto, lo siento Mel-dice mientras me pongo de pie y me giro hacia él.
-Estoy bien.-le beso-¿Helado?-reclamo mientras bajo hasta la cocina.
Cogemos una tarrina de helado cada uno y nos sentamos en el sofá.
-¿Enciendo la televisión o la cadena de música?- me pregunta enseñándome dos mandos diferentes.
-Música-meto la cuchara en la tarrina y saco un trozo de helado.-Que quiero bailar-sonrío mientras me mira con extrañeza.
-En ese caso, pondré este cd.-comienza a sonar la canción “Taboo”-Sé que te gusta-dice.

Dejo el helado sobre la mesita de la sala y me pongo de pie, comienzo a bailar en medio del salón. Me mira riendo y come su helado. Me acerco a él y le cojo de la mano para que baile conmigo. Deja su helado y bailamos juntos, al acabar la canción comienza otra, pero esta no están pegadiza sino más bien que es para bailar pegados, suena “Love the way you lie”. Pongo mis manos alrededor de su cuello y el coloca sus manos alrededor de mi cintura. Le miro a los ojos y apoyo la cabeza sobre su pecho. Me da un beso en la cabeza. Al estar un rato así, vuelvo a levantar la cabeza y le miro. Sonríe y me besa. Mis dedos se enredan en su pelo corto, me besa cada vez más apasionadamente. Sus manos aprietan mi cuerpo contra el suyo. Lentamente aparto mis labios de los suyos y le quito la camiseta, busca mis labios rápidamente y deja caer la camiseta. Vuelvo a apartarme un poco y con su ayuda dejo caer mi camiseta de Bob esponja. Me coge en brazos y me deja caer suavemente en el sofá. Me da pequeños besos en el cuello, hace que mi piel se erice completamente. Baja hasta los botones del pantalón corto y los desabrocha mientras da besos a mi barriga. Caen al suelo. Se acerca a mí y me besa fugazmente, con su mano derecha desabrocha mi sujetador que también cae al suelo. Mientras besa delicadamente mis pechos desabrocho sus pantalones. Estamos los dos completamente desnudos, me besa, le beso, besa mi cuello, busco su mirada, sonreímos y está dentro de mí, somos una única persona…
 Nos dormimos allí, tapados con la manta que había sobre el sofá, con los helados derretidos sobre la mesa, con la música sonando y abrazados.

Abro los ojos, estoy  en la cama de Lucas. Miro a mi lado pero ya no está allí. Huele a tortitas, creo que está preparando el desayuno, miro el reloj que tiene sobre la mesita de noche, son las diez y media de la mañana. Me levanto, me pongo una camisa de Lucas que hay colgada en la silla, están allí también mis bragas y mi sujetador, me pongo las bragas y me recojo el pelo con una goma de pelo que encuentro en el bolso. Miro el móvil y tengo un SMS de Fran, mejor lo leo luego. Bajo hacia la cocina y allí esta Lucas.

-Buenos días-anuncio al entrar en la cocina.-Que bien huele, a tortitas.
-Hola, princesa-se acerca a mí y me besa la frente.-Si, son tortitas, siéntate así desayunamos. ¿Cómo has dormido?
-Bien ¿y tú?, cogí esta camisa de la silla-miro y él está en calzoncillos y sin camiseta.
-La deje yo ahí para ti Mel-sonríe mientras pone sobre la mesa el plato con las tortitas y el café.- Al igual que la ropa interior-ríe y se sienta.
-Gracias-doy un bocado a la tortita aún caliente.-Que rico esta, que hambre tengo.-doy otro bocado, me sirvo café en la taza y leche caliente.
-Mucho desgaste físico da hambre vida-se echa café solo en la taza y da un sorbo.
-Bueno después de esto te debo una sorpresa yo-digo mientras bebo el café con leche.-Me llamo mi madre antes que tengo que estar temprano en casa, así que después de esto ¿me llevas Lucas?-miento aunque no tardaría en reclamar mi atención mi madre.
-Está bien, ¿te gusto todo enserio?, y no me debes nada-se pone de pie y mete en el lavavajillas su taza vacía y su plato vacío también.
-Si amor, gracias por todo.-me levanto-voy a vestirme.-subo las escaleras y desde allí le grito que le quiero.
Me visto rápidamente y voy al baño. Me peino y cojo el bolso, al bajar ya está esperándome con el coche encendido, me despido de Dafne y me subo al coche.
-Buenos días Mel, te llamo por la noche, te quiero-dice Lucas mientras bajo en mi portal.
-Adiós, te quiero mucho-sonrío y entro.

Subo a mi casa y en el ascensor decido abrir ese SMS de Fran: “Buenos días perezosa, me gustaría verte hoy ¿puede ser eso posible?, un saludo”. Al bajar del ascensor y antes de entrar a casa le respondo: “Podemos vernos por la tarde si quieres, un beso guapo”. No sé si lo de “guapo” sobra o no pero el SMS ya fue enviado. Entro en casa y no hay nadie, están trabajando. Hay una nota de mi madre sobre mi cama:
“Espero que ayer lo hayas pasado bien, hoy tengo cena de empresa y tu padre llegara a eso de las 00:00 como siempre, intenta estar en casa antes de que llegue así cenáis juntos, te quiere: mamá”
Dejo el bolso sobre la cama y me voy a dar un baño relajante. Pongo mis canciones favoritas en el mp4 y me desconecto del mundo por un momento.

viernes, 14 de octubre de 2011

07

Al rato de ponerme el pañuelo, frena el coche. Sin decir nada sale del coche y abre la puerta donde estoy yo, con ayuda de sus manos bajo sin ver nada.

-Te cojo yo el bolso pero no estarás con él en todo el día, así que apago el móvil y guardo mi cartera con mi móvil y las llaves del coche ¿vale amor?
-Vale Lucas, confió en ti ¿eh?!- nos reímos y a ciegas camino cogida de su brazo.

No se oye nada, solo nuestras pisadas. Pero llegamos a un punto donde frenamos y esperamos, comienzo a oír voces de personas, risas y llantos de niños pequeños. Me muero de ganas de ver donde estamos.

-Buenos días ¿para dos personas?-dice una voz femenina mientras se ríe, seguramente por mi aspecto con los ojos vendados.
-Sí, para dos. Es una sorpresa para ella así que no diga nada mas-se ríen los dos y creo que la chica mira hacia mí.-Guárdeme esto en el guardarropas por favor-reclama Lucas mientras supongo que entrega mi bolso.
-Que pasen ustedes un muy bien día-dice la chica y pasamos una especie de valla.
-Bueno ya estamos aquí, voy a quitarte esto, no te desilusiones por la sorpresa amor y pon cara de sorpresa aunque no te guste el sitio-dice Lucas antes de quitarme la venda.
-Espera-digo mientras cojo con mis manos sus manos-Va a ser el mejor día de mi vida Lucas, y no me importa donde estemos ni que hagamos aquí pero me va a encantar.-busco sus labios con mis dedos, se acerca a mí y nos besamos. A continuación me descubre los ojos. Abro lentamente cada parpado y veo frente a mí un parque de atracciones. Montaña rusa, coches de choque, cascadas, y un largo etcétera de atracciones. Desde pequeña me había gustado pasar mi vida entera en los parques de atracciones, eran mi hobbie favorito. Creo que Lucas me conocía más lo que yo pensaba o había sido pura casualidad.
-¿Te gusta pasar el día aquí?
-¿Qué si me gusta?, adoro los parques de atracciones Lucas, te quiero-me abrazo fuertemente a él y sonrió como una niña pequeña.
-Pues empecemos por donde quieras, a las 14:30 tenemos que ir a aquel restaurante que tengo otra pequeña sorpresa ¿vale?-dice y señala un pequeño sitio donde dan comidas.
-Vale, pues vamos primero a las atracciones de agua así tenemos todo el día para secar.-salgo corriendo de su lado y sale el detrás mío. Consigue alcanzarme enseguida, me adelanta unos centímetros y aprovecho la ocasión para saltar sobre su espalda y así que me lleve. Se ríe y me coge las piernas con sus brazos. Corremos juntos.

Primero montamos en una enorme cascada donde acabamos empapados. No paramos de ir de  una atracción a otra en toda la mañana. Me estaba divirtiendo como nunca. En casi todas las atracciones nos hacían fotos que luego recogeríamos al salir de allí. Era la hora de comer y nos dirigimos al bar que me había enseñado al entrar. Allí tenían una mesa reservada para ambos. Estábamos apartados de todas las demás mesas y donde me sentaba yo había un clavel blanco. Le mire antes de sentarme, me acerque a él y le bese delante del camarero, no me importaba nada solo quería besarle.

-Gracias-susurre a su oído mientras me alejaba para sentarme. Nos sentamos y el camarero apunto en una vieja libreta nuestro pedido riendo.
-Disfrutar del amor chicos, que pocas veces es para siempre-nos dijo antes de irse rumbo a la cocina. Qué razón tenía.
-¿Todo a su gusto señorita?-me pregunta Lucas cogiéndome de la mano y sonriendo.
-Todo.-sonrío y dejo el clavel sobre la mesa.

Almorzamos tranquilamente y continuamos con nuestro tour por todas las atracciones. Al acabar la tarde habíamos recorrido todo el parque. Antes de irnos recogimos todas las fotos y unos peluches que nos regalaban por haber pasado el día entero en el parque. La chica de la entrada me entrego el bolso y nos incito a volver cuando quisiéramos. Nos montamos en el coche y nos pusimos rumbo a la ciudad.

-Que gran día, estoy cansada, hoy voy a dormir muy bien-digo mientras me descalzo. Me duelen los pies de tanto caminar por el parque.
-Quería cenar contigo y dormir juntos, que tengo la casa sola, la sorpresa aun no acabo, pero bueno como quieras amor-me anuncia.
-Vale, pero déjame avisar a mi madre-enciendo el móvil y le envío un SMS a mi madre, a los pocos minutos obtengo su respuesta dando la autorización correspondiente.-Dice que sí, pero yo antes de ir a cenar quiero arreglarme un poco Lucas.
-Pero si estas así preciosa

Me miro en el espejo del coche, estoy algo despeinada, desarmo la trenza y me suelto el pelo, con unas horquillas que tengo el bolso me recojo los mechones de pelo que tenía rizados hacia los lados. Busco el lápiz de ojos en el bolso y me retoco la línea, vuelvo a mirarme, mi aspecto ha mejorado algo. Miro hacia Lucas  y sonrío.

-Así mejor. ¿A dónde vamos a cenar?, que sepas que todo esto es mucho para mí, pero te dejo porque me apetece estar contigo.
-Te mereces esto y mucho más Mel, además que a mí también me apetece estar contigo todo el día. Vamos a ir a una terraza enfrente de la playa, ya está reservado.
-Lo tenías todo pensado Lucas. ¿Habrás cogido helado para estar en casa no?
-Por supuesto, y además de tu gusto preferido, chocolate. Aparca el coche frente a la playa, es un restaurante pequeño pero acogedor. Cada una de las mesas tiene una vela en forma de corazón y todas las personas que nos rodean son parejas, jóvenes, adultas y ancianas. La pareja que me llama la atención, esta al fondo de la terraza, es una chica de unos 15 años por su aspecto exterior y está embarazada, él es un hombre adulto, de unos 30 años y esta vestido de traje. Él le reclama algo a ella y esta no mira hacia él. Miro las manos del hombre y este lleva un anillo de matrimonio, o es la hija o es una aventura que tiene. Lucas me coge de la mano y esto hace que salga de mis pensamientos y aparte la vista de ellos.

-Ya está la mesa señores.-anuncia un camarero joven, de unos 20 años, rubio con unos ojos de color negro oscuro, alto y con aspecto de buen físico.-Seguirme por favor

jueves, 13 de octubre de 2011

06

Volvemos y llegamos justo para la comida. Nos sentamos en la mesa y almorzamos todos juntos, recordamos momentos pasado en el colegio o en el instituto, y hablamos del futuro de cada uno. Mi madre aún no se convence con mi futura decisión pero sé que va a estar ahí como punto de apoyo. Al acabar de comer todos se sientan a mirar la televisión, Fran, mi hermana y yo optamos por jugar a las cartas fuera. Pasamos allí toda la tarde. Así pasa toda la tarde y es hora de irse antes de que anochezca, nos despedimos de mi hermana, de mi cuñado, de Gabo y partimos. Mis padres vuelven en su coche y yo vuelvo con Fran. Me deja en la puerta de casa, mis padres ya han llegado, nos despedimos y subo.

Comienzo a preparar la cena junto a mi madre un rato después de llegar. Mi padre se ducha.

-Creo que suena el teléfono Mel, corre-dice mi madre.
-¿Si? Diga- respondo.
-Hola mi amor, ¿Cómo te fue en casa de tu hermana? ¿Mañana me reserva usted el día?
-Lucas amor, bien, como siempre. ¿A dónde quieres ir?
-Es una sorpresa tonta por eso te pido el día entero, ¿te apetece hacer algo nuevo conmigo?
-Me encantaría ¿a qué hora me recoges?
-A las diez te paso a buscar, espérame abajo que voy con el coche y así no busco sitio donde aparcar. Ponte guapa
-Pero ¿tengo que ir con alguna vestimenta en especial? ¿Te valen pantalones cortos?
-Perfecto, pantalones cortos pues. Nos vemos mañana, te quiero.
-Yo te quiero más, duerme bien-cuelgo sonriendo.
-¿Quién era?-pregunta mi madre.
-Lucas, que mañana me recoge a las diez, que le reserve el día entero para el ¿puedo verdad?
-Si Mel, claro.-continuamos preparando la cena.

Después de cenar, me doy una ducha rápida, me seco el pelo y me voy a la cama. Doy las buenas noches a mis padres y cierro la puerta de la habitación. Pongo el despertador a las nueve de la mañana y me duermo, estoy muy cansada.

Suena el pitido del despertador, son las nueve. Lo apago con la mano y me pongo en pie. Abro la persiana y hace el mismo bonito día que ayer. Me voy a la cocina y me preparo el desayuno, mis padres ya se han ido a trabajar, es Lunes, me doy cuenta de ello porque mis padres no están ya que al estar de vacaciones no sabía en que día estábamos. Al acabar de desayunar, me lavo los dientes y me voy a vestir. Pantalones cortos era lo que tenía en mente pero tenía que mirar que ponía con ello. Después de mirar un rato el armario me decido por una camiseta de manga corta, con la cara de bobo esponja y de color amarillo pálido. En los pies me pongo unas sandalias de cuña pero no son muy altas, espero que sea el calzado apropiado para la sorpresa que tenía preparada Lucas. Me hago una trenza en el pelo, dejando suelto unos pequeños mechones que con ayuda de la plancha del pelo, rizo. Estoy preparada, miro el reloj y son las diez menos cinco, hago la cama a toda prisa, cojo el móvil, las llaves de casa, las meto en el bolso y bajo. Llega puntual como siempre.

-Buenos días Lucas-digo al entrar en el coche, me acerco a él y nos besamos.
-Buenos días. Qué guapa vienes, lástima que no vuelvas así a casa.-dice riendo mientras pone la radio.
-Me asustas Lucas, este calzado es apropiado ¿verdad?- señalo hacia mis pies. Me mira y se ríe- ¿Sí o no?-pregunto
-Bueno creo que si -no para de sonreír.
-Que feliz te veo-digo mientras cambio de estación de radio.
-Eh! Que me gustaba esa canción-frena en el semáforo y comienza a hacerme cosquillas con su mano derecha
-Para, para, ya te dejo la anterior estación- no puedo para de reír. Cambia el semáforo y nos ponemos en movimiento. Prometo lo dicho y vuelvo a la estación que había puesto él.
-Así me gusta- dice riendo y cogiendo con su mano, mi mano. Me da un pequeño beso en la mano, me mira y sonreímos.-Te quiero
-Y  yo a ti. ¿Falta mucho vida?-cuando pregunto esto miro por la ventana y veo que nos alejamos del centro de la ciudad.
-No, ahora tienes que taparte los ojos con este pañuelo y prometerme que no ves nada-dice mientras saca un pañuelo de tela negro de la guantera.
-¿Para qué Lucas?, odio ir a ciegas.-reclamo mientras cojo el pañuelo y lo observo. Con el puesto no veré absolutamente nada.
-Confía en mi Mel. Póntelo- hago caso a sus palabras y cierro los ojos.

martes, 11 de octubre de 2011

05

El sol entra en la habitación por medio de las rendijas abiertas de la persiana. Abro los ojos únicamente para mirar la hora, aún es temprano. Giro mi cuerpo hacia la derecha y me vuelvo a dormir, estaba soñando algo pero ahora no puedo recordar el que.

-Mel, despierta que nos tenemos que ir-es la voz de mi madre. Me había olvidado por completo que hoy íbamos a visitar a mi hermana. Solo habían pasado 8 minutos desde que había abierto los ojos. Como pude me levante y abrí el armario para ver que ponerme. Vaqueros pitillos de color negro, una camisa de cuadros roja y las converse, esa era mi decisión. Recogí mi pelo con una coleta en alto y me puse unas gotas de perfume.
-Me lavo los dientes y estoy mama-anuncio mientras sale mi padre del baño.
-Vale, te esperamos en el coche que tenemos que bajar estas bolsas con la comida, acuérdate de llevar la cámara de fotos y cierra la puerta.

Acabo de asearme y haciendo caso a las indicaciones de mí madre bajo al coche. Tenemos por delante un viaje corto pero aún es muy temprano y al sentarme en el coche y poner mi música favorita en el iPhone me duermo.

-Hemos llegado-me dice mi madre al frenar enfrente de la casa de mi hermana.

Sale el perro que tienen antes que ellos. Mi hermana aun esta en pijama y mi cuñado nos ayuda a entrar las bolsas con la comida. Cojo mi bolso y una bolsa con la bebida. Al entrar a la casa dejo la bolsa en la cocina y saco la cámara de fotos del bolso.

-Eh! Hombres de la casa, foto!-anuncio a mi padre y a mi cuñado mientras entran a la cocina con la comida. Me miran, sonríen y flash.
Me voy hasta el dormitorio de mi hermana que esta con mi madre hablando mientras se viste. Antes de entrar me quedo escuchando lo que dice mi madre.
-Lo hemos hablado muy poco pero no quiero que tu hermana estudie eso, pero bueno tengo que apoyarla si es lo que quiere Alicia, a ti te apoye con el periodismo, aunque no es lo mismo.
-¿Por qué no es lo mismo mama?, yo creo que si quiere hacer eso tienes que dejarla y ahora mismo hay poco futuro en todos los aspectos, además es como hacer una carrera que me informe yo.
-Mama, Ali, foto-grito mientras entro inesperadamente a la habitación. Ambas se funden en un abrazo, sonríen y flash.
-Ven ponte con mama que os hago una-dice mi hermana cogiendo la cámara. Me abraza mi madre, sonreímos y flash.
-Gracias hermana, voy a hacer fotos a Gabo-era el perro. Salgo fuera en busca del perro y cuando me ve corre hacia a mi.- Para Gabo, para. Mírame- y flash.

Después de una sesión de fotos con todo miembro de mi familia incluido el perro, me siento en la cocina y enciendo la televisión. Mi hermana se prepara el desayuno y mi madre comienza a cocinar unas patatas para un puré. Mi padre esta fuera bebiendo una cerveza con mi cuñado, Leonardo.
-Suena un móvil en mi habitación-dice mi hermana. Salgo corriendo hacia mi bolso y efectivamente es mi móvil. Número desconocido.

-¿Si?-respondo
-Mel, soy Fran, prometí llamarte ¿Qué tal?-era la llamada que estaba esperando.
-Bien ¿y tú?
-Bien, me gustaría verte hoy
-Es que no estoy en la ciudad, estoy en el pueblo de mi hermana. Si quieres mañana nos podemos ver.
-El pueblo de tu hermana sigue siendo el mismo ¿verdad?, si quieres me paso por allí, y así veo a tus padres después de tanto tiempo. Cojo el coche y estoy allí enseguida.
-Vale, si eso tráete el postre y comes con nosotros Fran-sonrió.
-Muy bien, pues te veo dentro de un poco, un beso enana.-cuelga.

Anuncie la noticia a mi madre y a mi hermana. Ninguna se negó a que viniera. Avise luego a mi padre y a mi cuñado, ninguno dijo nada, solo lo aceptaron con un simple “vale”. Después de una media hora el perro comenzó a ladrar, había llegado Fran. Subí una pequeña cuesta que tenía mi hermana en la casa y allí estaba Fran apoyado en su coche con una bolsa en la mano y sonriendo.

-Gabo calla ya- aparto al perro para poder abrir la verja y salir.
-Hola Mel-me da dos besos-Toma, es una tarta. ¿Quién es ese bicho tan enorme?-señala para el perro.
-Es el perro de mi hermana, se llama Gabo, es muy bueno pero no te conoce-nos reímos-Ven, entra.
Entramos y cierro la verja. El perro huele las piernas de Fran y después de unos minutos lo saluda mimosamente. Sonreímos y entramos a la casa.
-Mama, ya está aquí Fran-anuncio mientras dejo la tarta sobre la mesa.
-Fran-grita mi madre desde la cocina y se acerca a nosotros-Que guapo estas y que grande, dos años dan para mucho.-se dan dos besos
-Gracias Alexandra ¿Qué tal está?-pregunta mientras saluda a mi hermana.
-Bien ¿Qué tal Rosa?, hablamos casi todas las semanas.
-Sí, me lo comento Mel ayer. Está bien, ahora más feliz que tiene a su hijo con ella.

Tiene una larga conversación con mi madre y con mi hermana, después saluda a mi padre y le presento a mi cuñado. Mientras preparan la comida invito a Fran a pasear a Gabo para así conocer el pueblo y hablar, este acepta y nos vamos los tres.

-Bueno ¿soltera, casada, con novio?-pregunta repentinamente.
-Pues digamos que con novio, ¿y tú?-pregunto nerviosa esperando la respuesta.
-Pues soltero, hace poco lo deje con una chica, estuvimos poco tiempo y además no era mi tipo.-se ríe.
-Pero ¿estás bien?-pregunto mientras le cojo del brazo.
-Sí, eso ya es pasado.-sonríe y me mira a los ojos.

Llegamos a mi sitio favorito en todo el pueblo, es un pequeño montículo donde por el día puedes ver el rio pasar y por la noche las estrellas junto a la Luna, aquí no hay luces como en la ciudad y eso permite disfrutar de una  bonita noche a oscuras. Nos sentamos allí, Gabo se hecha a nuestro lado.

-Que bonitas vistas-dice Fran-Ya sé porque te gusta.
-Sí, y por la noche es especial, nunca he traído a nadie por la noche aquí, el día que lo haga será alguien muy especial-anuncio mientras oigo como el rio mueve las piedras.
-Pues espero ser yo quien venga por la noche, ¿Quién es más especial que yo?-sonríe y le miro a los ojos-Soy tu mejor amigo, no hay nada más especial que un mejor amigo.-me da un beso en la mejilla.-Enana-se ríe.
-Pues no lo sé, me lo tendré que pensar, porque si traigo aquí a alguien quiero que sea más que un mejor amigo.-le miro seriamente- y no me llames enana-nos reímos a la vez.
-Sé que te gusta que te lo llame, enana, enana, enana-repite una y otra vez mientras se pone de pie- será mejor que volvamos para comer-extiende su mano hacia la mía y me ayuda a ponerme de pie.
-Una foto antes de irnos-reclamo. Enciendo la cámara y nos ponemos de espaldas al rio. Sonreímos abrazados y con Gabo asomándose por detrás, flash.