jueves, 13 de octubre de 2011

06

Volvemos y llegamos justo para la comida. Nos sentamos en la mesa y almorzamos todos juntos, recordamos momentos pasado en el colegio o en el instituto, y hablamos del futuro de cada uno. Mi madre aún no se convence con mi futura decisión pero sé que va a estar ahí como punto de apoyo. Al acabar de comer todos se sientan a mirar la televisión, Fran, mi hermana y yo optamos por jugar a las cartas fuera. Pasamos allí toda la tarde. Así pasa toda la tarde y es hora de irse antes de que anochezca, nos despedimos de mi hermana, de mi cuñado, de Gabo y partimos. Mis padres vuelven en su coche y yo vuelvo con Fran. Me deja en la puerta de casa, mis padres ya han llegado, nos despedimos y subo.

Comienzo a preparar la cena junto a mi madre un rato después de llegar. Mi padre se ducha.

-Creo que suena el teléfono Mel, corre-dice mi madre.
-¿Si? Diga- respondo.
-Hola mi amor, ¿Cómo te fue en casa de tu hermana? ¿Mañana me reserva usted el día?
-Lucas amor, bien, como siempre. ¿A dónde quieres ir?
-Es una sorpresa tonta por eso te pido el día entero, ¿te apetece hacer algo nuevo conmigo?
-Me encantaría ¿a qué hora me recoges?
-A las diez te paso a buscar, espérame abajo que voy con el coche y así no busco sitio donde aparcar. Ponte guapa
-Pero ¿tengo que ir con alguna vestimenta en especial? ¿Te valen pantalones cortos?
-Perfecto, pantalones cortos pues. Nos vemos mañana, te quiero.
-Yo te quiero más, duerme bien-cuelgo sonriendo.
-¿Quién era?-pregunta mi madre.
-Lucas, que mañana me recoge a las diez, que le reserve el día entero para el ¿puedo verdad?
-Si Mel, claro.-continuamos preparando la cena.

Después de cenar, me doy una ducha rápida, me seco el pelo y me voy a la cama. Doy las buenas noches a mis padres y cierro la puerta de la habitación. Pongo el despertador a las nueve de la mañana y me duermo, estoy muy cansada.

Suena el pitido del despertador, son las nueve. Lo apago con la mano y me pongo en pie. Abro la persiana y hace el mismo bonito día que ayer. Me voy a la cocina y me preparo el desayuno, mis padres ya se han ido a trabajar, es Lunes, me doy cuenta de ello porque mis padres no están ya que al estar de vacaciones no sabía en que día estábamos. Al acabar de desayunar, me lavo los dientes y me voy a vestir. Pantalones cortos era lo que tenía en mente pero tenía que mirar que ponía con ello. Después de mirar un rato el armario me decido por una camiseta de manga corta, con la cara de bobo esponja y de color amarillo pálido. En los pies me pongo unas sandalias de cuña pero no son muy altas, espero que sea el calzado apropiado para la sorpresa que tenía preparada Lucas. Me hago una trenza en el pelo, dejando suelto unos pequeños mechones que con ayuda de la plancha del pelo, rizo. Estoy preparada, miro el reloj y son las diez menos cinco, hago la cama a toda prisa, cojo el móvil, las llaves de casa, las meto en el bolso y bajo. Llega puntual como siempre.

-Buenos días Lucas-digo al entrar en el coche, me acerco a él y nos besamos.
-Buenos días. Qué guapa vienes, lástima que no vuelvas así a casa.-dice riendo mientras pone la radio.
-Me asustas Lucas, este calzado es apropiado ¿verdad?- señalo hacia mis pies. Me mira y se ríe- ¿Sí o no?-pregunto
-Bueno creo que si -no para de sonreír.
-Que feliz te veo-digo mientras cambio de estación de radio.
-Eh! Que me gustaba esa canción-frena en el semáforo y comienza a hacerme cosquillas con su mano derecha
-Para, para, ya te dejo la anterior estación- no puedo para de reír. Cambia el semáforo y nos ponemos en movimiento. Prometo lo dicho y vuelvo a la estación que había puesto él.
-Así me gusta- dice riendo y cogiendo con su mano, mi mano. Me da un pequeño beso en la mano, me mira y sonreímos.-Te quiero
-Y  yo a ti. ¿Falta mucho vida?-cuando pregunto esto miro por la ventana y veo que nos alejamos del centro de la ciudad.
-No, ahora tienes que taparte los ojos con este pañuelo y prometerme que no ves nada-dice mientras saca un pañuelo de tela negro de la guantera.
-¿Para qué Lucas?, odio ir a ciegas.-reclamo mientras cojo el pañuelo y lo observo. Con el puesto no veré absolutamente nada.
-Confía en mi Mel. Póntelo- hago caso a sus palabras y cierro los ojos.

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