lunes, 17 de octubre de 2011

09

Me pongo una camiseta vieja y ancha que encuentro en el armario. Abro la nevera y miro que puedo comer. Preparo una tortilla con unos perritos calientes. Enciendo la televisión de la cocina mientras cocino, pongo el canal de música, suena “On the floor”, me gusta. Acabo con la comida y me siento a comer, suena el timbre de mi puerta. Miro el reloj, son las 14:30, no sé quién puede venir ahora. Olvido por completo mis aspecto de estar por casa y abro la puerta sin preguntar quién es.

-Buenas tardes-se queda en silencio y no quita la mirada de mis piernas, es un chico moreno, alto, vestido de traje y con una carpeta en la mano.
-Buenas tardes ¿Qué desea?-me doy cuenta de que estoy en bragas y dejo las piernas al descubierto por completo ya que la camiseta solo consigue taparme el trasero.-Siento mi aspecto, no esperaba a nadie.
-Mire estamos haciendo una encuesta pero usted no es la dueña de este inmueble ¿verdad?-pregunta mientras saca unos papeles.
-No, son mi padres y no están ahora mismo, será mejor que vuelva luego.-sonrío.
-¿Puedo dejarle mi número a la señorita?-me entrega una tarjeta que pone su nombre.
-Si…-miro de reojo el nombre-Pablo… pero no creo que te llame, buenas tardes.-cierro la puerta bruscamente en su cara, me parece descortés que me dé su número porque me vio en bragas. Continúo almorzando.

“Espérame en tu portal a las 17:00 preciosa”, recibo un SMS de Fran. Son las 15:30, tengo tiempo de prepararme en condiciones. Abro el armario y me pongo una falda de volados con flores, con una camiseta básica de tirantes negra y una chaqueta de punto gris. Me calzo con unas francesitas negras. Me seco el pelo y me hago tirabuzones por todo el pelo, cada vez está más largo y me cuesta más hacer peinados. Me maquillo muy poco y un poco de perfume de Mango. Son las 16:15, tengo tiempo para conectarme un poco. Enciendo el ordenador portátil y me siento en la cocina. Mientras enciende el ordenador, miro por la ventana, hace calor, mucho calor, la gente pasea y el 70 por ciento de los niños llevan un helado en sus manos. Abro el Messenger y me conecto, allí esta Lucas.

-Lucas, vida, ¿Qué tal?-abro conversación. Después de unos minutos sigue sin responder.

Son las 17:00, tengo que bajar al portal y Lucas no responde, cierro el portátil, cojo mi bolso y bajo. Allí esta Fran esperándome, sale de su coche que acaba de aparcar. Se acerca a mí y me saluda sonriendo.

-Dejare el coche aquí, vamos a caminar un poco-guarda las llaves del coche en su bolsillo derecho del pantalón-estas preciosa hoy, por cierto.-me mira a los ojos.
-Gracias-no puedo evitar desviar la mirada al suelo y ponerme roja.
-Mel, creo que estoy sintiendo una leve atracción hacia ti-no digo nada- Cuando te vi la otra noche en aquel banco de lejos mi corazón se aceleró y cuando me acerque no sabía que decirte. Mel ¿me escuchas?

No puedo mover mi mirada del suelo, no me puedo creer lo que mis oídos están oyendo. Fran sintiendo algo por mí, cuando yo había sentido algo por él, había descartado toda posibilidad de estar juntos porque él me veía como su hermana y ahora ¿sentía una leve atracción por mí? ¿Pero qué clase de frase es esa? ¿Le gusto? ¿Solo quiere sexo? ¿Me estoy obsesionando?, basta ya Mel. Tengo que decir algo o seguirá preguntando. Levanto la mirada y busco sus ojos, sonrío y abro la boca para responder.

-Sí, te escucho Fran, pero no me imaginaba este momento. Lo soñé durante mucho tiempo en otra etapa de mi vida, pero ahora no se si yo aún siento algo por ti- mentía porque sabía perfectamente que me dejaría besar por él, que me fugaría con el ahora mismo, que no había olvidado lo que había sentido.
-Pues no sé, ¿tengo alguna posibilidad de intentarlo?, es decir, de intentar conquistarte.-me coge de la mano.

Lo pienso un momento. Pienso en todo lo que sentí por él, en todo lo que vivimos juntos desde pequeños, en Lucas, en Josh, que no entiendo porque venía el ahora a mis pensamientos pero lo recuerdo, en mis amigas, en mis padres, que no estarían más felices que decirles que saldría con Fran, su tercer hijo. Miro nuestras manos entrelazadas y suspiro.

-Creo que sí, creo que podría dejarte conquistarme, creo que podría dejarme querer por ti Fran.-freno en medio de la calle y tiro de él hacia mi.- ¿Tú quieres quererme?-estamos muy cerca, casi pegados el uno con el otro. Me abraza repentinamente y se aparta de mí.
-Si quiero Mel, quiero que los dos comenzamos a sentir por igual, quiero estar enamorado de ti y que tú lo estés de mí. Aunque sé que decir esto es muy precipitado pero quiero conseguirlo. ¿Tu estas dispuesta a empezar una nueva aventura conmigo?
-Tengo que pensarme las cosas y no puedo darte una respuesta exacta, pero creo que sí, que tienes alguna posibilidad de que comencemos algo bonito.-sonreímos a la vez.
-Gracias Mel, esperare el tiempo que haga falta, te lo prometo.-retomamos el camino abrazados.- A partir de ahora vamos a pasarla bien los dos, ya verás que tarde tenemos-nos reímos.

Llegamos a la playa y hay un concierto que no esperábamos allí. Cogimos un helado cada uno y entramos entre la multitud para pasar una buena tarde bailando. Nuestras miradas se cruzan varias veces y nuestras manos se rozan por momentos. Repentinamente su cuerpo está muy cerca del mío, sus ojos buscan mis ojos. Sonreímos y me besa, ya no oigo la música ni a las personas que nos rodean dando tumbos. Cierro los ojos y me dejo besar, me dejo querer, me dejo conquistar. Se aparta y se ríe, seguimos bailando hasta que llega el momento de que me lleve a casa. Son las 22:30 y quiero estar en casa antes que llegue mi padre a las 00:00, tal como me había dicho mi madre en la nota. Fran me acompaña hasta la puerta de mi casa. Nos despedimos con un beso fugaz en la comisura de los labios y sonreímos. Miro por la ventana del salón como se monta en su coche y me saluda dando un pitido. Le saludo y cierro la persiana. Dejo el bolso en mi dormitorio, me quito la ropa y me vuelvo a poner la camiseta vieja, me lavo la cara y me recojo el pelo con una coleta para poder dormir. Preparo la cena y espero que llegue mi padre para cenar con él. 

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