miércoles, 28 de diciembre de 2011

15

Ha pasado tres meses del accidente. No he dejado de ir al hospital. Dentro de dos semanas empezaba en la escuela de arte dramático de la ciudad. El verano se había acabado y Lucas seguía empotrado en esa maldita cama del hospital dependiendo de una máquina. Sus partes médicos eran iguales, no sufría cambios. Según el médico oía todo lo que decíamos y mis visitas mejoraban sus estímulos pero seguía en coma. Su padre había estado en todo momento allí también y comíamos juntos. Mis amigas venían a verlo pero esporádicamente. Y Fran… bueno me había estado apoyando en todo pero nuestra relación estaba en un punto que nunca querría llegar una pareja, apenas nos veíamos y cuando lo hacíamos era todo una rutina, no le gustaba que pasara todo el tiempo aquí dentro, hemos tenido muchas discusiones respecto a esto pero seguíamos juntos.

Hoy ya no hace calor, ese calor que solo nos trae el verano, se acerca el otoño y hay pequeñas ráfagas de viento. Me he puesto unos pantalones pitillos vaqueros con unas francesitas negras y una camisa azul de manga larga. Me hice algunos rizos en el pelo liso y salí rumbo al hospital.

-Buenos días Lucas, hoy ya se nota que se marcha el verano, mírame estoy con pantalones y camisa de manga larga-me pongo delante suyo y doy un giro. Vuelvo a sentarme a su lado.- Hoy hace tres meses que estas aquí ¿lo sabias?- suspiro- Te echo de menos-susurro.
-Buenos días Mel-me saluda la enfermera que ya me conoce.- ¿Qué tal estas hoy?, voy a darle la medicación a Lucas.-se acerca y le inyecta la jeringuilla en el tubo intravenoso, mira la maquina si esta todo en orden.
-Estoy bien y ¿tu Mónica?-pregunto mientras observo lo que hace.
-Bien, bueno me voy ya con el paciente de al lado, un beso guapa-se acerca y me da un beso en la mejilla, huele a la misma colonia de todos estos días.

Suena mi móvil, es Fran. Lo cojo y me acerco a la ventana.
-Dime-respondo
-Mel hoy tengo que llevarte a buscar la ropa para empezar las clases ¿Dónde estás?, así te paso a buscar.-dice
-Es verdad, me había olvidado, pues estoy con Lucas ¿vienes?-se produce un silencio.
-Sí, estoy ahí enseguida, te quiero-dice y cuelga.
Guardo el móvil y me siento.
-Me tengo que ir, es que me piden ropa negra y blanca en la escuela, y bueno tengo que comprarla. Siento quedarme tan poco tiempo hoy…-le cojo de la mano.

Después de una media hora llega Fran y golpea la puerta de la habitación, estoy leyendo un libro en voz alta, ya que comencé a leerlo junto a Lucas y quería que supiera su final.
-Mel ¿vamos?-pregunta entrando.
-Vamos pero antes da los buenos días Fran-guardo el libro y me acerco a Lucas.
-Qué tontería-susurra pero consigo oírle.
-¿Por qué dices eso Fran?, nos está escuchando.-le miro enfadada.
-Anda Melinda vámonos, estas todo el día aquí metida, si te oyera daría muestra de ello pero hace tres meses que esta así, es perder el tiempo.-dice hiriendo mis sentimientos.
-Vete Fran, vete por favor.-le digo en voz más alta de lo normal-No sabes lo que dices, tú no eres médico, Lucas me escucha y saldrá de esta.-digo.
-Mel, vámonos juntos o esto se acabó, pasas más tiempo a su lado que al mío, cuando tu novio soy yo no él, prometiste estar juntos y no has cumplido  tu promesa.-dice desde la puerta de la habitación.
-Eso es mentira Fran, Lucas esta empotrado a esta maldita cama y necesita compañía, por las noches duermo contigo casi siempre, salgo de aquí para comer contigo, no es justo que digas que no cumplo mi promesa…- no acabo de hablar porque un fuerte pitido desde la maquina comienza a sonar y me asusta.

Entra corriendo la enfermera junto al médico y nos piden que nos retiremos de la habitación. No paro de preguntar qué ocurre pero nadie me dice nada solo me sacan de allí. Nos quedamos frente a la puerta de la habitación, ahora cerrada, esperando. Se oye aun el pitido y el medico pidiendo ayuda a la enfermera, oigo como la enfermera dice que se va y comienzo a llorar. Fran me abraza, intento tapar mis oídos para no oír lo que ocurre detrás de esa puerta. Al cabo de unos minutos entra otra enfermera con un  desfibrilador. Nos apartamos de la puerta y nos sentamos. Fran aún me abraza y tapa mis oídos. Veo como sacan a Lucas de la habitación y lo llevan al quirófano. Me aparto de Fran y salgo corriendo hacia la camilla pero los brazos de Fran me frenan y comienzo a gritar que me suelte pero la camilla entra en esas dos puertas que solo pasa el personal del hospital. Una pareja de adultos que hay allí bebiendo una café me miran y susurran palabras entre ellos. Me quedo paralizada mirando hacia esas puertas.

-Necesito tomar el aire, me encuentro mal Fran, sácame de aquí.-le ruego.

martes, 29 de noviembre de 2011

14

Al salir del ascensor veo a Anna, Kea y Lucia están sentadas. Saludo a todas y aviso que he llegado con Fran, todas lo recuerdan y saludan. Nos sentamos los 5 en un banco. Kea me cuenta lo que le han dicho los médicos, la han llamado a ella primero porque en su móvil era la última llamada registrada. No pregunto nada pero Kea y Lucas nunca habían hablado por el móvil.

-Me llamo porque lo habías dejado y no sabía a quién acudir Mel- me dice Kea al ver mi cara de extrañeza.

Asiento con la cabeza y nos sigue contando. Al parecer Lucas fue a su casa, hizo la maleta y se montó en el coche. No sabía a qué velocidad iba y vio como un camión que venía de frente invadía su carril. Intento esquivarlo pero fue imposible, el camión quedo ocupando toda la autopista, su coche fue aplastado por las ruedas traseras del camión, pero se escondió dónde está el acelerador, el freno y el embriague, pero las lesiones eran de tipo grave. Ahora solo nos quedaba esperar noticias del médico, avisamos a su padre y a Cristina, venían los dos para el hospital. Han pasado ya dos horas pero aun no nos dicen nada, solo espero que cuando nos digan algo sean buenas noticias.
Esta anocheciendo, se acerca el medico a nosotros con una hoja. Se acerca su padre cogido de mi mano al médico y espera noticias de su hijo.

-Señor su hijo está en coma, no sabemos cuánto tiempo puede estar así, aún es pronto para saberlo pero responde a todo tipo de estímulos y eso es bueno, por ahora sabemos que tiene un derrame cerebral y una rotura de pelvis. Puedo entrar a verle si quiere pero solo una persona.-se marcha.
-Entra tu Mel, yo no puedo verle así, entra por mí por favor Mel.-se echa a llorar y se sienta junto a los demás. Dejo mi bolso a Cristina y voy detrás del médico.

Llegamos  a la puerta de la habitación y allí me deja sola con él. Esta con los ojos cerrados, ayudado a respirar por una máquina y su cuerpo esta inmóvil. Me acerco a él y le cojo de la mano derecha. Me cae una lágrima por la mejilla, el dejo que caiga hasta que choca en su cama y desaparece. Le miro y respiro profundo. Me acerco a su pecho y oigo su corazón palpitar rápidamente, me aparto y le doy un beso en la mejilla.

-No sé si me oyes Lucas pero quiero que te quedes aquí con nosotros, te necesitamos, hay mucha gente que te quiere y la primera soy yo. Los dos juntos saldremos de esto como lo hacemos siempre, siempre fuimos capaces de recuperarnos después de momentos difíciles y esto es un reto que se nos ha puesto y como buenos amigos tenemos que saltarlo y seguir adelante. Te quiero Lucas, te quiero mucho, y siento que esto es culpa mía, discutimos y te fuiste deprisa con la rabia por dentro, no quiero tener este recuerdo de ti, por eso y por muchas cosas más tienes que recuperarte…-golpean la puerta suavemente, me giro y es la enfermera.- ¿tengo que irme ya señorita?
-Si lo siento, tengo que darle la medicación y tiene que dormir, vuelva mañana a primera hora.
-Vale, gracias, me despido y salgo.-le beso la mano y le doy las buenas noches.

Me acerco a los demás y  me abrazo de su padre, comienzo a llorar pero no siento dolor, es miedo, miedo a perderle para siempre. Entre sollozos digo que está conectado a una máquina y eso no es bueno, quiero que salga de esto pero lo veo todo muy oscuro. No puedo parar de llorar y Fran insiste en llevarme a casa, con la ayuda de mis amigas salimos del hospital y me llevan a casa, suben y avisan a mis padres lo ocurrido, al marcharse, mi madre me prepara una tila para calmar los nervios, me ayuda a quitarme la ropa, me pone la camiseta vieja, me abre la cama y con su ayuda bebo él te. Se acuesta conmigo abrazándome fuerte, “todo irá bien”, repite una y otra vez hasta que dejo de oír su voz, cierro los ojos y me duermo.

Abro los ojos y miro el reloj, son las nueve. Me levanto, me doy una ducha, me seco el pelo, me pongo un vestido blanco con una chaqueta de hilo gris, unas sandalias de cuña y me recojo el pelo. Desayuno junto a mi padre, que aún no se fue, hago la cama, cojo mi bolso y salgo hacia el hospital.
Al llegar esta allí su padre, sale de su habitación cabizbaja y con una café en la mano. Me ve y sonríe forzadamente. Me saluda y pregunto por su estado.

-No hay cambios Mel, dicen que hoy no responde tan rápidamente a los estímulos como ayer pero que es parte del proceso, si es que no puede ni respirar solo joder, necesita esa puta máquina, mierda-tira el vaso de café sobre la pared y cae arrodillado llorando en medio de la sala. Se acercan dos enfermeras pero digo que esta todo en orden, le levanto del sitio y nos sentamos. Le abrazo.
-Saldrá de esto Luis, Lucas es fuerte, saldrá de esta. Tranquilízate si no es peor. Voy a verle, quédese aquí tranquilo.-asiente con la cabeza y se queda allí sentado mirando al vacío.

Entro en la habitación y está todo como ayer. Me siento a su lado y saco un tulipán del bolso.

-Mira Lucas, es el primer tulipán que me regalaste, aún sigue vivo-sonrío mientras lo miro.- Sé que me escuchas-respiro- Lo voy a dejar aquí, a tu lado, así te da buena suerte. Hoy te veo mejor Lucas, aunque los médicos digan lo contrario, yo sé que estas mejor y vendré a verte todos los días. Te leeré, cantare, bailare, hare todo lo que haga falta para que no te sientas solo en estas cuatro paredes. Te quiero tonto.-sonrío mientras recuerdo que cuando yo le llamaba tonto el me llamaba enana. – Aquí me tendrás todo el verano si hace falta Lucas, lo prometo.

martes, 22 de noviembre de 2011

13

Recuerdo cuándos nos presentaron, recuerdo que estuvo meses detrás mío pero yo no le hacía caso, recuerdo una vez que dijo ser mi novio para que un chico me dejara tranquila en medio de una discoteca, recuerdo las tardes que estudiábamos juntos, recuerdo el primer beso, robado de mis labios, su primer te quiero, cuando me pidió esta relación fuera algo serio, cuando nos llamaban la parejita del grupo, cuando presento a su mejor a migo, Martin, a mi mejor amiga Cristina. Abro los ojos para acabar con este tormento de recuerdos pero solo veo su imagen sonriendo. Veo en mi habitación todos los claveles que me fue regalando estos 3 años, están todos marchitos ya, y miro el que acaba de caer a nuestros pies. Me aparto de Fran un momento y me agacho a recogerlo, tiene que estar junto con todo los demás, ha sido el último y como tengo el primero que me regalo quiero tener este. Me pongo de pie y le pido a Fran que me lleve a casa. Sube conmigo pero le pido que me deje sola unas horas, recoge su mochila y se va.

Me descalzo, dejo el bolso y el clavel junto a todos los demás, dentro de un bote de cristal sobre el escritorio. Me tumbo en la cama y me acurruco en forma fetal. Ya no me queda de donde sacar lágrimas pero sigo llorando. Bebo un poco de agua que tengo en una botella sobre la mesita de noche. Apago el móvil y cierro los ojos. Los recuerdos comienzan a desaparecer, creo que me estoy durmiendo.

Estoy tumbada en la playa, hace mucho calor, tengo a mi lado a Fran. Nos ponemos de pie para darnos un baño, pero desvió mi mirada hacia otra parte y veo como se acerca a nosotros Lucas con un palo, me pongo delante de Fran y le grito que pare, todas las personas de la playa nos miran pero no hacen nada, pido ayuda pero no consigo respuesta. Lucas me aparta de un empujón y se ven frente a frente con Fran. Fran comienza a correr y Lucas con el palo va detrás, no paro de gritar y pedir ayuda. Corro detrás de ellos hasta que los pierdo de vista. Freno y comienzo a gritar sus nombres, veo a lo lejos, detrás de un arbusto al cabeza de Lucas en movimiento. Me acerco corriendo y allí esta Fran tirado en el suelo, sangrando con los ojos entreabiertos y pidiendo mi ayuda. Lucas me mira y pronuncia unas palabras:

“mira lo que más hecho hacer zorra, tenías que haberte quedado a mi lado, esto es culpa tuya”

Y me entrega el palo lleno de sangre, caigo al lado del cuerpo de Fran y comienzo a gritar como una loca, Lucas sale corriendo y me deja allí. Grito, grito, y vuelvo a gritar pero nadie llega…

De repente abro los ojos y me siento en mi cama, ha sido una pesadilla. Ya está oscureciendo, pronto vendrá mi madre. Miro el reloj, son las diez y cinco. Me levanto de la cama, me quito la ropa y me pongo la camiseta vieja. Cierro la persiana de mi dormitorio y voy al baño a lavarme la cara, tengo los ojos hinchados y me duele el pecho. Salgo del baño y voy a encender las luces del salón y de la cocina. Preparo la mesa para que cenen mis padres, a mí no me apetece dar bocado a nada, por muy pequeño que sea. Bebo un poco más de agua, me siento y enciendo el móvil. Tengo una llamada de Fran, un SMS de Cristina reclamando mi atención y una llamada de un número desconocido. Respondo el SMS a Cristina, mañana quedare con ella. Y llamo a Fran pero este no responde, dejo el móvil sobre la mesa y hago zapping en la televisión. Espero la llegada de mi madre, la necesito más que nunca.

Pasamos un buen rato hablando en mi dormitorio mi madre y yo. Ella me apoya en mis decisiones, dice que ella vio como Josh me hizo daño, como me lo hizo también Lucas en su momento y ahora no quiere ver que Fran me haga daño, pero de todos los chicos es en quien confía más, cree que cumple con sus promesas, pero al igual que yo no lo vio durante dos años y no sabe si ha cambiado mucho. Me abraza y me tranquiliza, abrimos la cama juntas, me acuesto, me tapa con las sabanas, me da un beso en la frente, apaga la luz antes de salir y cierra la puerta despacio. Oigo como habla del tema con mi padre y se van a la cama. Cierro los ojos e intento dormirme, espero no tener pesadillas esta vez.

Suena mi móvil, abro los ojos bruscamente, me siento en la cama y cojo el móvil que esta sobre la mesita de noche. No miro quien es y lo cojo.
-¿Si?
-Buenos días Mel ¿quieres desayunar conmigo?-es Fran- Te llame ayer y luego vi tu llamada.
-Buenos días Fran ¿Qué hora es?, me acabas de despertar-se ríe desde el otro lado.
-Son las diez, lo siento-se vuelve a reír- Si quieres para que no tengas que salir de casa te llevo el desayuno hasta allí ¿te apetece?-pregunta
-Vale, como quieras.-bostezo y no obtengo respuesta. De repente suena el timbre de mi casa- Un momento que llaman al timbre- le digo pero no me responde. Me acerco a la puerta, miro por la mirilla y es Fran con una bolsa en la mano de papel y el móvil en la otra. Cuelgo el teléfono y abro la puerta. - ¿Ya estabas aquí?- que pregunta más torpe hago.
-Hola-entra sonriendo y me da un beso en la mejilla.-Si, así no te hago esperar Mel- nos reímos.
-Pasa, deja eso en la cocina mientras y voy a lavarme los dientes.-dejo el móvil sobre la cama y me voy al baño. Me recojo el pelo y salgo.

Cuando salgo, miro hacia la cocina y está preparando la mesa. Ha traído churros, galletas de chocolate, unas magdalenas, unas fresas y unas tostadas recién hechas. Sirve zumo en unos vasos y saca de la bolsa dos vasos para llevar de café con leche, el mío bajo en café. Me mira y sonríe.

-Me queda lo último y nos sentamos-saca una rosa de la bolsa y la pone dentro de un vaso de cristal pequeño en medio de la mesa. Coge mi silla y me dice que me siente. Nos sentamos.
-Gracias, que buena pinta tiene todo-digo mientras doy un sorbo al café con leche.- Que rico esta.
-Me alegro que te guste todo, quiero empezar bien sin cometer errores.-da un mordisco a una galleta.- Además el desayuno es la comida más importante.-me mira sonriendo.
-Eso dicen-cojo una tostada.- Quiero que todos los desayunos sean así- me rio.
-Por mi encantado, tenemos dos opciones: o vengo todos los días o nos vamos a vivir juntos.- dice mientras coge mi mano.
-Por ahora me conformo con que vengas a mi casa todos los días.- entrelazo mis dedos con los suyos. Se acercan nuestros labios y me besa.- Sabes a chocolate-digo cuando se aparta.
-Entonces estoy bueno- dice riendo y no puedo evitar reírme a carcajadas.

Desayunamos tranquilamente mientras miramos la televisión. Al acabar se empeña en recoger él las cosas mientras yo me visto. Me pongo una falda de jean con la camisa de cuadros roja, me quedo descalza ya que no tengo pensado salir de casa ahora. Me suelto el pelo, lo aliso un poco. Hago la cama y cuando salgo a la cocina ya ha acabado de lavar los vasos y recogido la mesa.

-¿No te calzas?, quería ir a dar un paseo juntos-dice mientras señala mis pies.
Resignada me vuelvo al dormitorio y saco las francesitas negras. Guardo el móvil en el bolso y salimos de casa.
-¿A dónde quieres ir?- pregunto mientras me coge de la mano y comenzamos a caminar.
-Me apetece sentarme en algún sitio escondido contigo.-sonríe
-¿Escondido? ¿Qué quieres hacerme tu?- me rio.
-Nada Mel, solo estar a solas.-me besa inesperadamente.

Caminamos hasta un parque que han hecho nuevo. Nos sentamos en un banco apartados de todos los demás pero por donde pasa gente. Pongo mis piernas sobre las suyas y el bolso encima. Nos besamos y hablamos de lo que ha sucedido estos dos años sin vernos. Mi vida no ha cambiado pero la suya sí que lo ha hecho. Había estado a punto de fugarse con una chica pero esta lo dejo en el último momento, había tenido peleas muy fuertes con sus padres, lo habían echado de casa y muchas cosas más, pero ahora todo volvía a ser como antes y me decía que yo le recordaba los buenos momentos de su vida y por eso me quería más.

-¿Entonces me quieres?-pregunto sin que se lo espere.
-Pues claro- no lo duda en decir ni un segundo. Sonreímos.
-Y yo a ti. ¿Te cuento un secreto?-pregunto
-Si por favor-me mira a los ojos serio.
-Pues que siempre me has gustado. Tu madre tenía razón eres mi tipo y desde primero de la ESO me encuentro locamente e irremediablemente enamorada de ti, si, así como lo oyes Fran.-no me dice nada.-Bueno ese era el secreto.-comienza a reírse y no entiendo porque.- Es cierto Fran ¿Por qué te ríes?
-Pues porque me lo había dicho mucha gente pero tonto de mí no quería darme cuenta. Yo sentí algo por ti antes de marcharme de aquí pero como no pensaba volvernos a ver no quería hacerte daño y cerré la boca.
-Pues tendrías que haberlo dicho, míranos ahora, has vuelto y estamos empezando algo.-sonrió.
-Sí, pero en ese momento no me imaginaba esto. –me besa. – Bien bonito que es lo que hemos empezado Mel.- me vuelve a besar.
-Sí, lo es.- comienza a sonar mi móvil- Un momento- bajo mis piernas y busco dentro del bolso. Miro el número, es Kea.- ¿Kea?, dime.-respondo.
-Mel, escucha tienes que venir al hospital-dice agitada.
-¿Hospital? ¿Qué pasa Kea?-miro hacia Fran que no entiende nada.
-Mel es Lucas-respira-ha tenido un accidente en su coche, se marchaba de la ciudad y un camión con un conductor borracho ha perdido el control, y bueno… ven por favor.-dice.
-Enseguida estoy allí ¿Dónde te busco?-me pongo de pie y comienzo a caminar, Fran me sigue.
-Estoy en el piso 5, te espero en las puertas del ascensor, estoy con Lucia y con Anna.
-Vale, estaré allí pronto, ¿Cómo esta él?-pregunto con miedo.
-Aun no nos dicen nada Mel. Nos vemos, un beso. Que no me dejan hablar aquí dentro. Adiós-cuelga.
-¿Qué pasa Mel? ¿Quién era?-pregunta Fran cogiéndome de la mano.
-Era Kea, Lucas ha tenido un accidente, tengo que ir al hospital ¿me llevas?
-Si Mel, por supuesto, vamos-comenzamos a correr hasta que llegamos al coche. Nos montamos y lo más rápido que es posible llegamos al hospital.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

12

Miro la hora, ya son las 00:20, aviso a mis padres que dormirá aquí Fran, no les gusta mucho la idea pero no ponen impedimentos, mi madre sabe que somos muy buenos amigos y si me necesita tengo que estar ahí. Cuando todo esto funcione le diré la verdad. Me pongo la camiseta vieja y espero la llegada de Fran.

Llega Fran y abre mi madre. Estoy sentada en la cama mirando la televisión. Golpea mi puerta, pide permiso y entra cerrando la puerta otra vez.

-Hola-dice de pie – No sé qué decir Mel-deja caer una mochila que trae en el brazo y se queda allí quieto.

Me pongo de pie, me acerco  a él, y sin decir nada le abrazo. No me separo de él por un buen rato. Al separarnos me mira, no dice nada y me da un beso dulce en la mejilla. Sonreímos. Golpean la puerta es mi madre para darnos las buenas noches. Recojo la mochila del suelo y la pongo sobre la silla del escritorio, se pone el pijama y nos acostamos en mi cama. Estamos ambos en silencio sin saber que decir.

-¿Miramos la televisión o quieres decirme algo Fran?-rompo el silencio.
-Miramos la televisión por ahora, gracias por todo Mel ¿Has hablado con Lucas?
-No, mañana lo hare, ya he quedado con él, pero tienes que decirme que esto es algo serio porque me estoy haciendo mucho daño y voy a hacerle daño a él, y no me gusta hacer daño a la gente, lo sabes.-le miro a los ojos.
-Te lo prometo Mel, estaré aquí, no pienso moverme de tu lado, si esto no fuera en serio no estaría ahora aquí, nunca había pedido algo así a una chica, enserio mi relación contigo quiero que sea muy diferente a todas las que he tenido últimamente.
-Pienso lo mismo que tú, quiero que esto sea diferente pero real y bonito. Fran te quiero mucho y tengo miedo al empezar con esto pero seré fuerte y confió en ti.- me besa la comisura de los labios.
-Te quiero Melinda. Buenas noches, sueña conmigo-se ríe y cierra los ojos. Apago la televisión y aprieto su mano fuertemente, cierro los ojos y nos dormimos.

Me despierto y allí esta, a mi lado, no se ha movido desde la noche. Me pongo de pie despacio y sin hacer ruido. Voy a la cocina, me preparo un café con leche, lo dejo sobre la mesa y voy al baño. Cuando salgo me recojo el pelo y me siento a tomar el café. Enciendo la televisión y pongo las noticias. Hoy no hay nada que llame mi atención, pongo el canal de música mientras lavo la taza. Cojo unas galletitas maría y me vuelvo a sentar. Son las diez y media. Se oye como se abre la puerta de mi dormitorio, se ha despertado Fran. Con los parpados aun pegados, estira sus brazos y me sonríe. Esta sin camiseta pero con el pantalón de pijama. Va al baño y después de lavarse los dientes viene a darme los buenos días y me besa. Le preparo un café solo y unas tostadas, mientras el desayuna me voy a vestir. Me pongo unos vaqueros pitillos, una camisa sin mangas azul, las sandalias de cuña blancas y me peino, dejo la melena suelta con una diadema negra con un lazo. Hago la cama y guardo la camiseta en el armario. Salgo de la habitación y Fran ya ha desayunado, está haciendo zapping en la televisión. Son las once y cuarto. El tiempo pasa muy rápido y veo cada vez más cerca el momento de ir a hablar con Lucas. Tengo miedo como me puede reaccionar.

-¿Quieres que te acompañe Mel?- pregunta Fran mientras ve como tengo la cabeza en otra parte. – Vamos en mi coche y te espero dentro pero en un sitio donde os vea. –continua diciendo.
-Vale Fran, es que no sé qué va a pasar, pero que no te vea por favor sino eso empeorara las cosas.- asiente con la cabeza y se va a vestir.

Son las 12:30, salimos de casa y montamos en el coche. He quedado con Lucas en el parque donde nos habían presentado Cristina, estudiaba lo mismo que ella. Habíamos pasado los tres mejores años que había tenido nunca, pero tenía que acabar con esto porque no podía estar enamorada de Fran y estar con Lucas, sé que aun sentía algo por él pero mi sentimiento era más fuerte hacia Fran, había estado esperando este momento toda mi vida, y sería mejor contarle la verdad y dejar esto. Allí estaba esperándome con un clavel en la mano, al verme comenzó a sonreír y escondió el clavel detrás de él. Estaba vestido con unos pantalones vaqueros y una camiseta rosa, la camiseta que yo le había regalado. Estaba bien peinado y al acercarte a él, olía a colonia.

-Buenos días amor, esto es para ti-me entrega el clavel e intenta besarme pero me aparto y me da el beso en la mejilla. Le devuelvo el beso en su mejilla.
-Lucas vamos a sentarnos- señalo el banco que tenemos detrás. – Bueno esto no es nada fácil para mí y no quiero hacerte daño, te juro que me duele más  a  mí que a ti, pero creo que esta historia tiene fecha de caducidad y ya se ha caducado…-me mira atentamente- Lo siento, no te sientas culpable de nada, me has dado los tres mejores años de mi vida, te he querido muchísimo y te quiero, nunca me imaginé un futuro sin ti pero ha llegado el momento menos pensado.-quedamos en silencio.
-No me dejes Mel, te lo ruego. No soportaría verte como una amiga, no acabes con esto después de tres años, Melinda no, has dicho que aún me quieres, que no te imaginabas un futuro sin mí, pues no te lo imagines, no me dejes aquí solo, no- grita a punto de llorar.
-Lucas tranquilízate – le cojo de la mano, dejo el clavel a mi lado.- Mírame-  busco su mirada, está llorando.- Lucas no hagas esto más difícil, nos queremos mucho y ese amor puede convertirse en la mejor amistad que hemos tenido nunca. Por favor no llores – seco sus lágrimas con mis dedos.
-¿Qué no llore?, me estas dejando Melinda ¿Qué no llore?, te amo, daría mi vida por ti y me dices que no llore, pensé que eras feliz a mi lado, ¿en qué me equivoque Melinda? Dímelo por favor, puedo cambiar, he cambiado por ti. Melinda piensa las cosas, no me dejes.- suspira entre sollozos.
-Lucas tú no tienes la culpa, te lo he dicho antes, me he enamorado de otra persona, ya está, ya lo he dicho.-comienzo a llorar junto a él.
-¿Es Fran verdad? Solo vino aquí para hacer daño, te está mintiendo Melinda, él no es como tú, no os parecéis en nada, todas sus novias anteriores han sido las peores mujeres que puedas conocer, tú no te mereces eso, enserio Melinda no me dejes por él, por otro no te digo nada pero por él, no, por favor.-me suelta de la mano bruscamente y se pone de pie.
-No hemos acabado de hablar, siéntate por favor. Y creo que es buena persona, solo tienes que conocerla más allá de lo que te digan los demás, le voy a dar una oportunidad, quieras tu o no, lo siento Lucas ya hemos consumido nuestro tiempo.-miro hacia mis pies.- Siéntate-repito pero hace caso omiso.
-Me voy Melinda, me voy de aquí, de la ciudad, no quiero verte, no quiero saber si te hace daño o no, no puedo estar más tiempo aquí. Adiós.-sale corriendo hacia donde está el coche de Fran aparcado, pero no se fija en él, pasa de largo y sigue corriendo.

Me quedo allí sentada mirando mis pies. No puedo evitarlo y comienzo a llorar, cojo el clavel y lo miro una y otra vez, he acabado con la única persona que me ha hecho sentir cosas que no conocía, la única persona que había conseguido hacerme olvidar de Fran y de Josh, y de todos los problemas en mi vida, la única persona que me quería tanto. Cierro los ojos y apoyo mi espalda en el banco. Oigo como se acerca una persona, es Fran. Se sienta a mi lado y no dice nada, solo me coge y me abraza, pongo mi cara sobre su pecho y dejo caer el clavel, estoy llorando, me pitan los oídos, recuerdo las palabras de Lucas, veo cómo se va corriendo una y otra vez, cierro los ojos e intento respirar tranquilamente pero me es imposible, mis lágrimas salen bruscamente de los ojos, me duele el pecho y Fran no deja de abrazarme fuerte.

-Shh Mel, respira, estoy aquí-dice consolándome pero apenas puedo oírle, no estoy ahora mismo sentada en ese banco, mi cerebro está recordando todos los momentos que he tenido junto a Lucas. 

viernes, 28 de octubre de 2011

11

(pensamiento de Mel)

Ha pasado toda la tarde, he llamado a Cristina y se lo he contado todo. Luego me he conectado y he hablado con Kea, Lucia y Anna. Estaban todas enteradas. Preparo la cena y me voy a la cama pronto. No sé si Fran volverá pronto porque esa chica necesita su ayuda, pero yo quiero que vuelva pronto. Abro la cama, me acurruco y enciendo la televisión. Suena mi móvil, es Fran. Pregunto qué tal está ella, me dice que mejor, me da las buenas noches y colgamos. Miro la televisión un rato más y me duermo.

(pensamiento de Fran)

Ya es por la mañana, tengo que hablar con Helena hoy. No puedo estar a su lado siempre, pero ahora mismo me tendrá como amigo. Regresa del baño y se sienta en la cama enfrente de mi silla. Me mira y me acaricia la cara dulcemente.

-Gracias-me susurra al oído e intenta besarme pero me aparto de inmediato.
-No Helena, no quiero esto para ti, estoy aquí como un amigo.-se aparta de mí.
-¿Estas con otra verdad? ¿Quién es? Dímelo Fran.-reclama
-No estoy con nadie Helena, estoy mejor solo.
-Mientes idiota, mientes-comienza a gritar y a darme puñetazos en el hombro-mientes-llora. Se acerca a la habitación una enfermera, con mi ayuda le inyecta un tranquilizante y la acuesto sobre la cama. Cierro un poco los ojos, me mira y termina cerrando los ojos por completo.

Sera mejor que me vaya de aquí. Aviso a su madre, me agradece todo lo que hice por ellas y me voy. No puedo estar allí, no es sano para ella, no tiene que verme por un tiempo. Cojo el móvil y lo pongo en manos libres en el coche, marco el número de Mel, da tono.

-¿Si? Buenos días Fran-responde feliz.
-Buenos días preciosa ¿te paso a recoger en una hora?-tengo que pasar por casa para ducharme y cambiarme- vamos a la playa ¿quieres?
-Vale, si quiero, aquí te espero. ¿Estás bien? Suenas angustiado.
-Estoy bien, ya hablamos luego, un beso, ponte guapa.-cuelgo y pongo la radio.

(pensamiento de Mel)

A la hora está en mi portal, me he puesto un triquini azul marino que me había regalado mi madre esa misma mañana, con un vestido azul también y unas romanas marrones. Había cogido el bolso de la playa, metí mi toalla, mi crema bronceadora, el protector solar, unas horquillas para después de mojarme el pelo, una botella de agua fría, unas cartas, el móvil, el mp4 y un bikini por si acaso. Paso a recogerme en su coche.

-Hola-se me acerca y me besa hasta dejarme sin aliento.- ¿Cómo estas Mel?
-Bien, pero creo que tenías muchas ganas de verme ¿me equivoco?
-Es así, es que no me gusta estar a su lado, se portó muy mal conmigo y quiere que me sienta el culpable.- paramos en un semáforo.- Ven aquí.- me coge del brazo y me acerca a su cuerpo, me vuelve a besar como la anterior vez. Se aparta y se pone la luz verde.
-¿Seguro que estas bien Fran?-digo un poco extrañada por la forma en que me besa, con rabia. Comienzo a sentir gusto a sangre en la boca, me ha mordido el labio y me ha hecho daño. Me miro en el espejo del coche, saco un pañuelo del bolso y me limpio.
-Lo siento Mel-dice mientras ve lo que ha hecho
-Estoy bien Fran, pero ten más cuidado la próxima vez-sonrió mientras me mira.

Aparcamos el coche y bajamos a la playa. Aún hay poca gente, cogemos un sitio perfecto y allí ponemos nuestras toallas. El sol comienza a quemar. Me invita para darnos un baño junto y acepto. Dejamos allí las cosas, y salimos corriendo hacia el agua. Está un poco fría pero el cuerpo se acostumbra a ello. Nos alejamos de la orilla. Estamos los dos abrazados donde no damos pie. Me vuelve a besar pero esta vez tiene más cuidado, me duele la herida y lo nota en la expresión de mi cara.

-Lo siento-pasa su dedo índice por la herida.-Que brusco soy, y tu tan delicada, perdón Mel.
-Estoy bien, solo escuece un poco-nos reímos mientras se separan nuestros cuerpos y volvemos a la orilla.
Pasamos allí todo el día, compramos algo para comer al mediodía y a eso de las 20:00 recogemos las cosas. Montamos en el coche y me lleva hasta mi casa. Aparca en doble fila y se acerca a mí.

-Quiero que esto funcione Mel-me besa suavemente.
-Yo también Fran pero creo que vamos algo rápido-tengo miedo y aún no he hablado con Lucas.
-¿Tú crees?-se acerca aún más a mí, me besa el cuello y comienza a desabrocharme el vestido. Quito su mano de ahí pero lo intenta otra vez.
-Fran para-grito. Se aparta de mí. Abrocho los botones, cojo mi bolso y bajo del coche. Entro corriendo a casa, Fran no está como hace dos años, no sé si quiero estar con alguien así. Unas pequeñas lágrimas caen de mis ojos, me las seco rápidamente al entrar a casa, doy las buenas noches y me voy a la ducha. Al salir de la ducha ceno con mis padres y me conecto. Allí esta Lucas, hablo con él y le digo que tenemos que hablar, esto hace que se ponga en alerta y me dice que mañana mismo nos vemos. Me desconecto y suena mi móvil. Es Fran. Lo cojo.

-Antes que digas nada, lo siento, no sé qué me paso Mel. No quiero ir así de rápido contigo, tú eres especial. Pero es que hoy vi a Helena y ella me ha vuelto así, quiero que junto a ti cambie. Ayúdame por favor-comienza a llorar.
-Fran, tranquilo, yo estoy aquí para ayudarte, pero tenías que habérmelo dicho antes, no intentar acostarte conmigo.
-Lo se Mel, lo siento, por favor no te alejes de mi ahora.-no para de llorar.
-No lo hare Fran, te lo prometo. Mañana he quedado con Lucas, voy a acabar con nuestra relación pero yo lo dejo todo por ti Fran ¿lo dejas tu todo por mí?-nos quedamos en silencio
-Si Melinda, yo lo dejo todo por ti, no quiero hacerte daño. Te quiero, creo que nunca he querido así a una chica. Hemos tenido una muy buena amistad y creo que ahora podemos tener algo más, te necesito Mel.-deja de llorar.
-Y yo estoy aquí Fran, estoy aquí.-me siento en la cama.
-¿Puedo estar contigo esta noche?, te prometo que solo quiero hablar contigo y tenerte a mi lado, enserio Mel no tengo a nadie que me entienda como tú.
-Está bien, pero les diré a mis padres que tus padres no están en casa y para que no te quedes solo te he dicho de que vengas.-suspiro.
-Gracias, estaré ahí enseguida, te prometo que cambiare Mel, te lo juro. Adiós-colgamos.

martes, 18 de octubre de 2011

10

Cenamos a las 00:15 cuando llega mi padre del trabajo. Al acabar doy las buenas noches a mi padre y me voy a la cama. Antes de dormirme busco el diario por los cajones de la mesita de noche y escribo un rato. A la 1:45 acabo de escribir y apago la luz para poder dormir, estoy muy cansada y algo confundida, esta noche tendré que pensar con mi almohada todo lo que está sucediendo en mi vida, nunca pensé que la vida de una chica de mi edad podía ser tan interesante. Cierro los ojos y entro en mis sueños que luego cada mañana no recuerdo.

(pensamiento de Fran)

No me puedo dormir ¿estaba haciendo bien las cosas?, siempre había sido el mejor amigo de Mel pero nunca había sentido esto por ella. Tengo miedo de comenzar y equivocarme, de que no me crea, de que piense erróneamente mis intenciones pero creo que tendré que arriesgarme. Cojo el móvil y miro la hora, son las cuatro de la mañana. Abro la bandeja de entrada, releo el único SMS que tengo de ella y sonrió en la oscuridad. Me levanto de la cama y abro la persiana, saco un cigarrillo que escondo siempre en el escritorio para que mi madre no se entere y lo enciendo, en la ventana, a las cuatro y diez de la mañana estoy fumando y pensando en Melinda. Pasa una chica paseando un perro enorme, nos miramos y continúa su camino. Acabo el cigarrillo, cierro la ventana, la persiana y me vuelvo a la cama. Intento dormir y consigo encontrar el sueño.

Golpean la puerta de mi dormitorio. Es mi madre que avisa que se va a trabajar. Son las nueve y media. Me levanto, me preparo el desayuno, me pongo un chándal viejo y salgo a correr un rato. Necesito distraerme y no estar en casa. Comienza a sonar mi móvil, lo cojo en manos libres.

-¿Diga?
-Fran, soy Helena ¿Qué tal en la ciudad?, te echo de menos.- es mi ex novia.
-Helena ya sabes que esto se acabó ¿estás bien?
-No Fran, no quiero estar sin ti, me apetece verte.
-¿Para qué?, si luego cuando me largue estarás junto a Diego-había sido mi mejor amigo estos dos años fuera hasta el mes pasado que se había acostado con Helena.-Déjame en paz Helena, soy feliz así.
-Lo siento, ya te lo dije muchas veces, y no quiero estar con el-comienza a llorar.
-Lo siento Helena, olvídame. Adiós.-cuelgo y continuo mi camino. Me duele que no sea feliz pero me había hecho mucho daño en su momento y no me merecía estar con ella. Además había perdido a mi mejor amigo por culpa de ella, estaba seguro que no me apetecía verla y mucho menos volver juntos. Ella había sido uno de los motivos por lo cual había vuelto a la ciudad, necesitaba olvidar y ser feliz con otra persona, y estaba seguro que esa persona era Mel.

(pensamiento de Mel)

Estoy desayunando sola, mis padres ya no están. Estoy mirando la televisión, las noticias de la mañana. Una noticia de último momento llama mi atención, es una chica que no quiere salir de casa y amenaza con hacer algo, que no consigo entender, si no viene su anterior novio a arreglar las cosas con ella. Que loca puede estar la gente, pienso. Esta chica está haciendo todo esto por un chico, que cosas.

(volvemos a la casa de Fran)

Suena el teléfono de mi casa, me estoy duchando y no puedo cogerlo. Ahora comienza a sonar el móvil. Cierro la ducha, me pongo una toalla en la cintura y a toda prisa cojo la llamada.
-¿Fran?, soy la madre de Helena, por dios ven, amenaza con hacerle daño a su hermano pequeño, santísimo dios, ven.-la voz de la madre suena nerviosa y bajo sollozos.
-¿Señora Paula? ¿Qué me dice?, tranquilízate, cojo el coche y estoy allí enseguida, todo va salir bien.-cuelgo y me visto deprisa. Era lo que me faltaba por oír hoy.

(pensamiento de Mel)

Miro el móvil una y otra vez, no tengo llamadas ni SMS de Fran. Enciendo el ordenador de la sala. Estoy un rato por las redes sociales hablando con mis amigas y vuelvo a mirar el móvil, aun nada. Son las 12:30, apago el ordenador y me voy a la cocina para ver que cocino hoy. La televisión sigue encendida, miro de reojo la pantalla y me parece ver a Fran, vuelvo a mirar pero ahora muestran a una mujer llorando. Dejo todo lo que estoy haciendo y subo el volumen. Allí esta, en el fondo de la imagen, es Fran. El titular de la notica es: “Amenaza a su hermano pequeño, pide que vuelva su novio”. Cojo el móvil lo más rápido posible y marco el número de Fran, no lo coge, sale el contestador. Cuelgo. Sigo la noticia minuto a minuto. Muestran como Fran entra a esa casa y sale con una chica en brazos que está llorando. La policía entra a la casa y ellos dos se montan en una ambulancia junto a la mujer que lloraba antes. Intento nuevamente llamarlo pero ha apagado el móvil. Me pongo muy nerviosa, no sé qué puedo hacer.

(en el hospital)

Tiene cortes por todos los brazos. Esta despeinada y dormida. Estoy sentado a su lado sin saber qué hacer. No puedo entender como ha llegado a esto, era una chica inteligente, guapa, ¿y por mi había amenazado a su hermano y madre? Saco el móvil del bolsillo del pantalón y lo enciendo. Tengo dos llamas de Melinda, será mejor que la llame. Salgo de la habitación, y fuera marco su número. Responde enseguida.

-¿Fran estas bien?, te vi en la televisión y no cogías el móvil.-dice nerviosa.
-Estoy perfectamente Mel, no te preocupes, es mi ex novia. Tengo que quedarme aquí hoy, mañana prometo ir a verte ¿vale?
-Vale Fran, llámame si necesitas algo, estaré en casa, y dile a la chica que se recupere, necesita ayuda.
-Gracias Mel, mañana te veo y esta  noche vuelvo a llamarte-se produce un silencio- ¡eh! Preciosa ¿estas ahí?, te quiero.-repentinamente me doy cuenta de lo que le acabo de decir.
-Sí, espero tu llamada, un beso, te quiero.-cuelga rápidamente.
Vuelvo a la habitación de Helena, abre los ojos y sonríe.
-Sabía que vendrías- sonríe
-No deberías haber hecho esto Helena, necesitas ayuda.
-Te necesito a ti Fran, a nadie más.-caen unas lágrimas de sus ojos.
-Ahora descansa Helena, yo estaré aquí cuando despiertes.-me siento a su lado y le cojo de la mano. Apoya su cabeza sobre mi hombro y cierra los ojos.

lunes, 17 de octubre de 2011

09

Me pongo una camiseta vieja y ancha que encuentro en el armario. Abro la nevera y miro que puedo comer. Preparo una tortilla con unos perritos calientes. Enciendo la televisión de la cocina mientras cocino, pongo el canal de música, suena “On the floor”, me gusta. Acabo con la comida y me siento a comer, suena el timbre de mi puerta. Miro el reloj, son las 14:30, no sé quién puede venir ahora. Olvido por completo mis aspecto de estar por casa y abro la puerta sin preguntar quién es.

-Buenas tardes-se queda en silencio y no quita la mirada de mis piernas, es un chico moreno, alto, vestido de traje y con una carpeta en la mano.
-Buenas tardes ¿Qué desea?-me doy cuenta de que estoy en bragas y dejo las piernas al descubierto por completo ya que la camiseta solo consigue taparme el trasero.-Siento mi aspecto, no esperaba a nadie.
-Mire estamos haciendo una encuesta pero usted no es la dueña de este inmueble ¿verdad?-pregunta mientras saca unos papeles.
-No, son mi padres y no están ahora mismo, será mejor que vuelva luego.-sonrío.
-¿Puedo dejarle mi número a la señorita?-me entrega una tarjeta que pone su nombre.
-Si…-miro de reojo el nombre-Pablo… pero no creo que te llame, buenas tardes.-cierro la puerta bruscamente en su cara, me parece descortés que me dé su número porque me vio en bragas. Continúo almorzando.

“Espérame en tu portal a las 17:00 preciosa”, recibo un SMS de Fran. Son las 15:30, tengo tiempo de prepararme en condiciones. Abro el armario y me pongo una falda de volados con flores, con una camiseta básica de tirantes negra y una chaqueta de punto gris. Me calzo con unas francesitas negras. Me seco el pelo y me hago tirabuzones por todo el pelo, cada vez está más largo y me cuesta más hacer peinados. Me maquillo muy poco y un poco de perfume de Mango. Son las 16:15, tengo tiempo para conectarme un poco. Enciendo el ordenador portátil y me siento en la cocina. Mientras enciende el ordenador, miro por la ventana, hace calor, mucho calor, la gente pasea y el 70 por ciento de los niños llevan un helado en sus manos. Abro el Messenger y me conecto, allí esta Lucas.

-Lucas, vida, ¿Qué tal?-abro conversación. Después de unos minutos sigue sin responder.

Son las 17:00, tengo que bajar al portal y Lucas no responde, cierro el portátil, cojo mi bolso y bajo. Allí esta Fran esperándome, sale de su coche que acaba de aparcar. Se acerca a mí y me saluda sonriendo.

-Dejare el coche aquí, vamos a caminar un poco-guarda las llaves del coche en su bolsillo derecho del pantalón-estas preciosa hoy, por cierto.-me mira a los ojos.
-Gracias-no puedo evitar desviar la mirada al suelo y ponerme roja.
-Mel, creo que estoy sintiendo una leve atracción hacia ti-no digo nada- Cuando te vi la otra noche en aquel banco de lejos mi corazón se aceleró y cuando me acerque no sabía que decirte. Mel ¿me escuchas?

No puedo mover mi mirada del suelo, no me puedo creer lo que mis oídos están oyendo. Fran sintiendo algo por mí, cuando yo había sentido algo por él, había descartado toda posibilidad de estar juntos porque él me veía como su hermana y ahora ¿sentía una leve atracción por mí? ¿Pero qué clase de frase es esa? ¿Le gusto? ¿Solo quiere sexo? ¿Me estoy obsesionando?, basta ya Mel. Tengo que decir algo o seguirá preguntando. Levanto la mirada y busco sus ojos, sonrío y abro la boca para responder.

-Sí, te escucho Fran, pero no me imaginaba este momento. Lo soñé durante mucho tiempo en otra etapa de mi vida, pero ahora no se si yo aún siento algo por ti- mentía porque sabía perfectamente que me dejaría besar por él, que me fugaría con el ahora mismo, que no había olvidado lo que había sentido.
-Pues no sé, ¿tengo alguna posibilidad de intentarlo?, es decir, de intentar conquistarte.-me coge de la mano.

Lo pienso un momento. Pienso en todo lo que sentí por él, en todo lo que vivimos juntos desde pequeños, en Lucas, en Josh, que no entiendo porque venía el ahora a mis pensamientos pero lo recuerdo, en mis amigas, en mis padres, que no estarían más felices que decirles que saldría con Fran, su tercer hijo. Miro nuestras manos entrelazadas y suspiro.

-Creo que sí, creo que podría dejarte conquistarme, creo que podría dejarme querer por ti Fran.-freno en medio de la calle y tiro de él hacia mi.- ¿Tú quieres quererme?-estamos muy cerca, casi pegados el uno con el otro. Me abraza repentinamente y se aparta de mí.
-Si quiero Mel, quiero que los dos comenzamos a sentir por igual, quiero estar enamorado de ti y que tú lo estés de mí. Aunque sé que decir esto es muy precipitado pero quiero conseguirlo. ¿Tu estas dispuesta a empezar una nueva aventura conmigo?
-Tengo que pensarme las cosas y no puedo darte una respuesta exacta, pero creo que sí, que tienes alguna posibilidad de que comencemos algo bonito.-sonreímos a la vez.
-Gracias Mel, esperare el tiempo que haga falta, te lo prometo.-retomamos el camino abrazados.- A partir de ahora vamos a pasarla bien los dos, ya verás que tarde tenemos-nos reímos.

Llegamos a la playa y hay un concierto que no esperábamos allí. Cogimos un helado cada uno y entramos entre la multitud para pasar una buena tarde bailando. Nuestras miradas se cruzan varias veces y nuestras manos se rozan por momentos. Repentinamente su cuerpo está muy cerca del mío, sus ojos buscan mis ojos. Sonreímos y me besa, ya no oigo la música ni a las personas que nos rodean dando tumbos. Cierro los ojos y me dejo besar, me dejo querer, me dejo conquistar. Se aparta y se ríe, seguimos bailando hasta que llega el momento de que me lleve a casa. Son las 22:30 y quiero estar en casa antes que llegue mi padre a las 00:00, tal como me había dicho mi madre en la nota. Fran me acompaña hasta la puerta de mi casa. Nos despedimos con un beso fugaz en la comisura de los labios y sonreímos. Miro por la ventana del salón como se monta en su coche y me saluda dando un pitido. Le saludo y cierro la persiana. Dejo el bolso en mi dormitorio, me quito la ropa y me vuelvo a poner la camiseta vieja, me lavo la cara y me recojo el pelo con una coleta para poder dormir. Preparo la cena y espero que llegue mi padre para cenar con él.