Ha pasado tres meses del accidente. No he dejado de ir al hospital. Dentro de dos semanas empezaba en la escuela de arte dramático de la ciudad. El verano se había acabado y Lucas seguía empotrado en esa maldita cama del hospital dependiendo de una máquina. Sus partes médicos eran iguales, no sufría cambios. Según el médico oía todo lo que decíamos y mis visitas mejoraban sus estímulos pero seguía en coma. Su padre había estado en todo momento allí también y comíamos juntos. Mis amigas venían a verlo pero esporádicamente. Y Fran… bueno me había estado apoyando en todo pero nuestra relación estaba en un punto que nunca querría llegar una pareja, apenas nos veíamos y cuando lo hacíamos era todo una rutina, no le gustaba que pasara todo el tiempo aquí dentro, hemos tenido muchas discusiones respecto a esto pero seguíamos juntos.
Hoy ya no hace calor, ese calor que solo nos trae el verano, se acerca el otoño y hay pequeñas ráfagas de viento. Me he puesto unos pantalones pitillos vaqueros con unas francesitas negras y una camisa azul de manga larga. Me hice algunos rizos en el pelo liso y salí rumbo al hospital.
-Buenos días Lucas, hoy ya se nota que se marcha el verano, mírame estoy con pantalones y camisa de manga larga-me pongo delante suyo y doy un giro. Vuelvo a sentarme a su lado.- Hoy hace tres meses que estas aquí ¿lo sabias?- suspiro- Te echo de menos-susurro.
-Buenos días Mel-me saluda la enfermera que ya me conoce.- ¿Qué tal estas hoy?, voy a darle la medicación a Lucas.-se acerca y le inyecta la jeringuilla en el tubo intravenoso, mira la maquina si esta todo en orden.
-Estoy bien y ¿tu Mónica?-pregunto mientras observo lo que hace.
-Bien, bueno me voy ya con el paciente de al lado, un beso guapa-se acerca y me da un beso en la mejilla, huele a la misma colonia de todos estos días.
Suena mi móvil, es Fran. Lo cojo y me acerco a la ventana.
-Dime-respondo
-Mel hoy tengo que llevarte a buscar la ropa para empezar las clases ¿Dónde estás?, así te paso a buscar.-dice
-Es verdad, me había olvidado, pues estoy con Lucas ¿vienes?-se produce un silencio.
-Sí, estoy ahí enseguida, te quiero-dice y cuelga.
Guardo el móvil y me siento.
-Me tengo que ir, es que me piden ropa negra y blanca en la escuela, y bueno tengo que comprarla. Siento quedarme tan poco tiempo hoy…-le cojo de la mano.
Después de una media hora llega Fran y golpea la puerta de la habitación, estoy leyendo un libro en voz alta, ya que comencé a leerlo junto a Lucas y quería que supiera su final.
-Mel ¿vamos?-pregunta entrando.
-Vamos pero antes da los buenos días Fran-guardo el libro y me acerco a Lucas.
-Qué tontería-susurra pero consigo oírle.
-¿Por qué dices eso Fran?, nos está escuchando.-le miro enfadada.
-Anda Melinda vámonos, estas todo el día aquí metida, si te oyera daría muestra de ello pero hace tres meses que esta así, es perder el tiempo.-dice hiriendo mis sentimientos.
-Vete Fran, vete por favor.-le digo en voz más alta de lo normal-No sabes lo que dices, tú no eres médico, Lucas me escucha y saldrá de esta.-digo.
-Mel, vámonos juntos o esto se acabó, pasas más tiempo a su lado que al mío, cuando tu novio soy yo no él, prometiste estar juntos y no has cumplido tu promesa.-dice desde la puerta de la habitación.
-Eso es mentira Fran, Lucas esta empotrado a esta maldita cama y necesita compañía, por las noches duermo contigo casi siempre, salgo de aquí para comer contigo, no es justo que digas que no cumplo mi promesa…- no acabo de hablar porque un fuerte pitido desde la maquina comienza a sonar y me asusta.
Entra corriendo la enfermera junto al médico y nos piden que nos retiremos de la habitación. No paro de preguntar qué ocurre pero nadie me dice nada solo me sacan de allí. Nos quedamos frente a la puerta de la habitación, ahora cerrada, esperando. Se oye aun el pitido y el medico pidiendo ayuda a la enfermera, oigo como la enfermera dice que se va y comienzo a llorar. Fran me abraza, intento tapar mis oídos para no oír lo que ocurre detrás de esa puerta. Al cabo de unos minutos entra otra enfermera con un desfibrilador. Nos apartamos de la puerta y nos sentamos. Fran aún me abraza y tapa mis oídos. Veo como sacan a Lucas de la habitación y lo llevan al quirófano. Me aparto de Fran y salgo corriendo hacia la camilla pero los brazos de Fran me frenan y comienzo a gritar que me suelte pero la camilla entra en esas dos puertas que solo pasa el personal del hospital. Una pareja de adultos que hay allí bebiendo una café me miran y susurran palabras entre ellos. Me quedo paralizada mirando hacia esas puertas.
-Necesito tomar el aire, me encuentro mal Fran, sácame de aquí.-le ruego.
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