Bajamos y salimos de allí. El aire fresco me da en la cara, el pelo vuela. Nos alejamos un poco de la entrada. Abro los brazos dejando que el aire choque con mi cuerpo. Respiro hondo y cierro los ojos. Veo la cara de Lucas enchufado a la máquina y abro rápidamente lo ojos. Busco una papelera cercana y corro hacia ella. Vomito. Tengo el estómago revuelto. Siento como las manos de Fran me recogen el pelo. Saca un pañuelo de mi bolso y me ayuda a limpiarme. Bebo un poco de agua que compra Fran y nos sentamos en un banco.
-¿Estas bien Mel? Siento lo de arriba.
-Estoy mejor, no te preocupes Fran pero quiero que sepas que no voy a dejar de venir a verle, aun le quiero y digas lo que digas él oye todo, me lo dijo el médico. – miro el reloj, son las 12:30.
-Vale Mel, pero ¿quieres seguir estando conmigo?-pregunta.
Me quedo en silencio. Quiero a Fran pero también quiero a Lucas. No quiero ver a ninguno sufrir pero no puedo tener una relación con ambos. Fran ha sido el amor de mi vida desde niña pero al irse me encontré con Lucas, quien consiguió borrar ese amor, el recuerdo de Fran. Pero un día Fran volvió y esos sentimientos borrado volvieron a construirse. Ahora Fran me quería y podíamos ser los dos juntos felices. Pero para ser los dos felices tenía que olvidarme de Lucas y ser su amiga. No era fácil ser solo su amiga porque mi corazón, aunque fuera una pequeña parte aun lo quería como mi novio. Suspiro y miro los ojos de Fran. Siento un cosquilleo en el estómago y sonrió. Me acerco a él. Y le beso. Un escalofrío recorre cada parte de mi cuerpo y eso me demuestra que de quien estoy enamorada realmente es de Fran aunque aún sienta cosas por Lucas.
-Te quiero-le susurró al oído. Me pongo de pie y le tiendo mi mano.-Vamos a ver como esta y nos vamos a comprar la ropa.-sonrío mirando a sus ojos.
Me coge de la mano y sonríe. Se pone de pie y con la mano izquierda me coge la cabeza y me acerca a él, me besa.
Subimos a la habitación de Lucas. Me acerco al mostrador donde está la enfermera.
-Mónica ¿Lucas?-pregunto.
-Ya está en su habitación Mel, parece estar bien ya. Creo que os oyó discutir y se puso algo nervioso, será mejor que lo visites mañana y sola-dice mirando hacia Fran
-Gracias Mónica, dale las buenas noches de mi parte. Mañana estoy aquí por la tarde.-me despido.
Salimos del hospital. Compramos la ropa. Y nos sentamos en una terraza a tomar un batido de chocolate. Son las 22:30, Fran me deja en la puerta de casa y se marcha escuchando la radio. Subo, saludo a mi madre. Mi padre aún no ha llegado. Saco la ropa de las bolsas y las guardo en el armario. Me pongo el pijama. Ya no utilizo la camiseta vieja que las noches son más frías. Me meto en la cama y enciendo mi mp4. Comienza a sonar “Cuéntame al oído”, en acústico. Una pequeña lágrima cae sobre la mejilla izquierda. Cierro los ojos y me dejo llevar por las notas musicales.
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