Miro la hora, ya son las 00:20, aviso a mis padres que dormirá aquí Fran, no les gusta mucho la idea pero no ponen impedimentos, mi madre sabe que somos muy buenos amigos y si me necesita tengo que estar ahí. Cuando todo esto funcione le diré la verdad. Me pongo la camiseta vieja y espero la llegada de Fran.
Llega Fran y abre mi madre. Estoy sentada en la cama mirando la televisión. Golpea mi puerta, pide permiso y entra cerrando la puerta otra vez.
-Hola-dice de pie – No sé qué decir Mel-deja caer una mochila que trae en el brazo y se queda allí quieto.
Me pongo de pie, me acerco a él, y sin decir nada le abrazo. No me separo de él por un buen rato. Al separarnos me mira, no dice nada y me da un beso dulce en la mejilla. Sonreímos. Golpean la puerta es mi madre para darnos las buenas noches. Recojo la mochila del suelo y la pongo sobre la silla del escritorio, se pone el pijama y nos acostamos en mi cama. Estamos ambos en silencio sin saber que decir.
-¿Miramos la televisión o quieres decirme algo Fran?-rompo el silencio.
-Miramos la televisión por ahora, gracias por todo Mel ¿Has hablado con Lucas?
-No, mañana lo hare, ya he quedado con él, pero tienes que decirme que esto es algo serio porque me estoy haciendo mucho daño y voy a hacerle daño a él, y no me gusta hacer daño a la gente, lo sabes.-le miro a los ojos.
-Te lo prometo Mel, estaré aquí, no pienso moverme de tu lado, si esto no fuera en serio no estaría ahora aquí, nunca había pedido algo así a una chica, enserio mi relación contigo quiero que sea muy diferente a todas las que he tenido últimamente.
-Pienso lo mismo que tú, quiero que esto sea diferente pero real y bonito. Fran te quiero mucho y tengo miedo al empezar con esto pero seré fuerte y confió en ti.- me besa la comisura de los labios.
-Te quiero Melinda. Buenas noches, sueña conmigo-se ríe y cierra los ojos. Apago la televisión y aprieto su mano fuertemente, cierro los ojos y nos dormimos.
Me despierto y allí esta, a mi lado, no se ha movido desde la noche. Me pongo de pie despacio y sin hacer ruido. Voy a la cocina, me preparo un café con leche, lo dejo sobre la mesa y voy al baño. Cuando salgo me recojo el pelo y me siento a tomar el café. Enciendo la televisión y pongo las noticias. Hoy no hay nada que llame mi atención, pongo el canal de música mientras lavo la taza. Cojo unas galletitas maría y me vuelvo a sentar. Son las diez y media. Se oye como se abre la puerta de mi dormitorio, se ha despertado Fran. Con los parpados aun pegados, estira sus brazos y me sonríe. Esta sin camiseta pero con el pantalón de pijama. Va al baño y después de lavarse los dientes viene a darme los buenos días y me besa. Le preparo un café solo y unas tostadas, mientras el desayuna me voy a vestir. Me pongo unos vaqueros pitillos, una camisa sin mangas azul, las sandalias de cuña blancas y me peino, dejo la melena suelta con una diadema negra con un lazo. Hago la cama y guardo la camiseta en el armario. Salgo de la habitación y Fran ya ha desayunado, está haciendo zapping en la televisión. Son las once y cuarto. El tiempo pasa muy rápido y veo cada vez más cerca el momento de ir a hablar con Lucas. Tengo miedo como me puede reaccionar.
-¿Quieres que te acompañe Mel?- pregunta Fran mientras ve como tengo la cabeza en otra parte. – Vamos en mi coche y te espero dentro pero en un sitio donde os vea. –continua diciendo.
-Vale Fran, es que no sé qué va a pasar, pero que no te vea por favor sino eso empeorara las cosas.- asiente con la cabeza y se va a vestir.
Son las 12:30, salimos de casa y montamos en el coche. He quedado con Lucas en el parque donde nos habían presentado Cristina, estudiaba lo mismo que ella. Habíamos pasado los tres mejores años que había tenido nunca, pero tenía que acabar con esto porque no podía estar enamorada de Fran y estar con Lucas, sé que aun sentía algo por él pero mi sentimiento era más fuerte hacia Fran, había estado esperando este momento toda mi vida, y sería mejor contarle la verdad y dejar esto. Allí estaba esperándome con un clavel en la mano, al verme comenzó a sonreír y escondió el clavel detrás de él. Estaba vestido con unos pantalones vaqueros y una camiseta rosa, la camiseta que yo le había regalado. Estaba bien peinado y al acercarte a él, olía a colonia.
-Buenos días amor, esto es para ti-me entrega el clavel e intenta besarme pero me aparto y me da el beso en la mejilla. Le devuelvo el beso en su mejilla.
-Lucas vamos a sentarnos- señalo el banco que tenemos detrás. – Bueno esto no es nada fácil para mí y no quiero hacerte daño, te juro que me duele más a mí que a ti, pero creo que esta historia tiene fecha de caducidad y ya se ha caducado…-me mira atentamente- Lo siento, no te sientas culpable de nada, me has dado los tres mejores años de mi vida, te he querido muchísimo y te quiero, nunca me imaginé un futuro sin ti pero ha llegado el momento menos pensado.-quedamos en silencio.
-No me dejes Mel, te lo ruego. No soportaría verte como una amiga, no acabes con esto después de tres años, Melinda no, has dicho que aún me quieres, que no te imaginabas un futuro sin mí, pues no te lo imagines, no me dejes aquí solo, no- grita a punto de llorar.
-Lucas tranquilízate – le cojo de la mano, dejo el clavel a mi lado.- Mírame- busco su mirada, está llorando.- Lucas no hagas esto más difícil, nos queremos mucho y ese amor puede convertirse en la mejor amistad que hemos tenido nunca. Por favor no llores – seco sus lágrimas con mis dedos.
-¿Qué no llore?, me estas dejando Melinda ¿Qué no llore?, te amo, daría mi vida por ti y me dices que no llore, pensé que eras feliz a mi lado, ¿en qué me equivoque Melinda? Dímelo por favor, puedo cambiar, he cambiado por ti. Melinda piensa las cosas, no me dejes.- suspira entre sollozos.
-Lucas tú no tienes la culpa, te lo he dicho antes, me he enamorado de otra persona, ya está, ya lo he dicho.-comienzo a llorar junto a él.
-¿Es Fran verdad? Solo vino aquí para hacer daño, te está mintiendo Melinda, él no es como tú, no os parecéis en nada, todas sus novias anteriores han sido las peores mujeres que puedas conocer, tú no te mereces eso, enserio Melinda no me dejes por él, por otro no te digo nada pero por él, no, por favor.-me suelta de la mano bruscamente y se pone de pie.
-No hemos acabado de hablar, siéntate por favor. Y creo que es buena persona, solo tienes que conocerla más allá de lo que te digan los demás, le voy a dar una oportunidad, quieras tu o no, lo siento Lucas ya hemos consumido nuestro tiempo.-miro hacia mis pies.- Siéntate-repito pero hace caso omiso.
-Me voy Melinda, me voy de aquí, de la ciudad, no quiero verte, no quiero saber si te hace daño o no, no puedo estar más tiempo aquí. Adiós.-sale corriendo hacia donde está el coche de Fran aparcado, pero no se fija en él, pasa de largo y sigue corriendo.
Me quedo allí sentada mirando mis pies. No puedo evitarlo y comienzo a llorar, cojo el clavel y lo miro una y otra vez, he acabado con la única persona que me ha hecho sentir cosas que no conocía, la única persona que había conseguido hacerme olvidar de Fran y de Josh, y de todos los problemas en mi vida, la única persona que me quería tanto. Cierro los ojos y apoyo mi espalda en el banco. Oigo como se acerca una persona, es Fran. Se sienta a mi lado y no dice nada, solo me coge y me abraza, pongo mi cara sobre su pecho y dejo caer el clavel, estoy llorando, me pitan los oídos, recuerdo las palabras de Lucas, veo cómo se va corriendo una y otra vez, cierro los ojos e intento respirar tranquilamente pero me es imposible, mis lágrimas salen bruscamente de los ojos, me duele el pecho y Fran no deja de abrazarme fuerte.
-Shh Mel, respira, estoy aquí-dice consolándome pero apenas puedo oírle, no estoy ahora mismo sentada en ese banco, mi cerebro está recordando todos los momentos que he tenido junto a Lucas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario