Amanece fuera, el sol se refleja en un espejo que hay en la habitación frente a la cama. Abro los ojos y miro a mí alrededor. Recuerdo que no estoy en mi casa. Busco el cuerpo de Lucas pero no está allí, he amanecido sola. Me pongo de pie lentamente y me miro al espejo, estoy horrible. Los ojos están hinchados, las mejillas con manchas negras de la sombra de mis ojos, mi peinado está destrozado y mi vestido ya no está liso. Me acerco a la puerta y oigo ruidos en el piso de abajo, Lucas vivía en un ático dúplex. Antes de bajar paso por el baño arreglando mi aspecto un poco.
Bajo las escaleras y me dirijo hacia la cocina. Pero allí no está Lucas sino que se encuentra su padre preparando lo que parece ser un desayuno muy apetitoso.
-Hombre, buenos días, Lucas esta fuera fumando, sabes que no quiero que fume dentro de casa ¿Qué tal estas hoy?-dice su padre mientras se acerca a mí.
-Buenos días, estoy mejor gracias señor Luis.-respondo mientras nos damos dos besos.-Voy en busca de mi novio-anuncio mientras el vuelve a su tarea.
Salgo hacia el jardín y allí esta. Sentado en el columpio del hermano, fumando y bebiendo una cerveza. Me acerco a su lado y le quito la cerveza de las manos.
-Es muy temprano para esto amor-sonrió y le beso-Bueno y para fumar también pero para lo poco que te queda te lo dejare.-vuelvo a sonreír.
-Ven princesa-me coge de la mano y me posa sobre sus piernas-¿Estas mejor?-me besa la comisura de los labios y sonríe.
-Sí, lo siento-aparto la mirada.
-No pasa nada, aquí estoy para lo bueno y para lo malo Mel-busca mi mirada hasta que la encuentra y sonreímos a la vez.
-Es que vi a Josh, y no está bien Lucas, le ofrecí ser amigos para que ninguno de los dos suframos, pero dice que para él eso no es posible, que me quiere como algo más, pero yo no quiero algo más, y yo soy feliz pero él no es feliz, y todo por mi culpa.-respiro y caen pequeñas lágrimas de mis ojos
-Tranquilízate vida-con sus suaves dedos de la mano izquierda seca mis lágrimas que caen por las mejillas.-Quiero que tú seas feliz y no pienses en él, cuando reclame tu atención tú vas a estar ahí, pero necesita su tiempo. Yo le comprendo, cuando lo dejamos también estuve así pero lo supere
-No es lo mismo, porque míranos ahora, estamos juntos y con el no voy a estar como algo más.
-Lose, pero no puedes estar toda la vida mal porque él no quiere ser tu amigo ¿verdad?
-Verdad. Así que mira yo estaré ahí cuando me necesite y ahora mismo me apetece ser feliz, ser feliz junto a ti.-me pongo de pie sonriendo.
Empujo de el para que se ponga de pie y ya cuando le tengo delante le beso, le beso como si esto fuera el fin del mundo, si ahora mismo soltaran una bomba nuclear a nuestro alrededor y destruyese todo lo que nos rodea me daría igual porque nos pillaría a los dos abrazados, pegados uno con el otro, viviendo nuestro amor como pocos saben hacerlo.
-Te amo, te quiero, te adoro…-repito una y otra vez mientras le doy fugaces besos en los labios.
-Y yo a ti cariño pero vamos a desayunar y después te sigues declarando-nos reímos y nos volvemos a besar.
Entramos a la casa y tenemos en la cocina el desayuno preparado, su padre ya no estaba allí. Desayunamos tranquilamente y mientras lo hacemos aviso a mi madre que estoy en casa de Lucas y que estoy bien, como excusa de estar aquí le digo que se había hecho muy tarde ayer y me había dormido en el viaje de vuelta y Lucas sin saber que hacer me había traído a su casa. Todo estaba en orden.
-Papa, llevo a Mel a casa, cojo tu coche que el mío no tiene gasolina-grita Lucas en busca de su padre.
-Os llevo yo hijo-anuncia el padre entrando desde el garaje.
-Vale, vamos pues-dice Lucas cogiéndome de la mano y caminando hacia el coche dentro del garaje.
Después de un breve viaje llegamos a casa, me despido de Lucas y su padre y subo. Entro a casa y están mis padres desayunando en la cocina.
-Buenos días-anuncio mientras dejo mis cosas en la habitación.
-Buenos días hija-anuncia mi padre. Me acerco a ellos y le doy dos besos a cada uno.
-¿Qué tal ayer?-pregunta mi madre mientras da un bocado a un croissant
-Bien, no desayuno que el padre de Lucas ya nos preparó un desayuno delicioso, voy a darme una ducha
Después de una ducha rápida pero placentera voy al dormitorio a vestirme. Mientras busco que ponerme recibo un SMS de Cristina
“¿Qué tal está mi particular princesa?, quiero verte esta tarde. Te quiero boba.”
Respondo al SMS mientras mi madre grita del otro lado de mi puerta que se van con mi padre a pasar el día a la playa y que venía a comer conmigo mi hermana. Doy un simple “vale” como respuesta a mi madre y escribo un SMS a Cristina.
Abro el armario y decido ponerme una falda blanca con una camiseta azul y unas sandalias romanas marrones. Me seco el pelo y me lo aliso en menos de media hora. Voy a la cocina a preparar algo para comer mientras espero la llegada de mi hermana. Decido cocinar unas patatas fritas, una ensalada y unos trozos de bonito.
Es mediodía y mi hermana acaba de llegar a casa. Es una mujer con la ideas en su sitio, casada pero aun sin hijos, cosa que mis padres reclamaban, y vivía a las fueras de la ciudad por lo cual nos veíamos muy poco, pero ese poco nos contábamos todo lo ocurrido en ese tiempo sin vernos, siempre teníamos alguna cosa nueva que contar, y esta vez que tocaba a mí.
-He decidido estudiar arte dramático después del verano Alicia-anuncio y bebo un trago de nestea.
-¿Se lo has dicho a mamá? No creo que le guste la idea-responde
-Lo sé, pero tendrá que aceptarlo Ali
-Si, por supuesto y si quieres espero a que regresen de la playa y se lo decimos juntas-dice mientras me coge de la mano.
-Está bien, creo que puedo sola pero si quieres quedarte no me importa. Gracias hermana-sonreímos.
Al acabar de comer comienza a sonar el teléfono de casa y ya que yo estoy recogiendo la mesa corre Alicia a cogerlo. Viene hacia a mí y dice:
-Es para ti
-¿Diga?-respondo mientras dejo los vasos dentro del lavavajillas.
-Hola Mel, ¿Cómo estas hoy?-era Kea
-Kea, hola. Bien, mucho mejor, ¿quieres quedar hoy conmigo y con Cris?, así hablamos todas.
-Vale, ¿a qué hora?
-Pues te pasamos a buscar, no sé, a eso de las 17:00.
-Vale, ¿segura que estas bien no?-insiste
-Sí, enserio vida. Ya nos vemos, un beso.
Le entrego el teléfono a mi hermana y termino de recoger la mesa. Nos sentamos a mirar un programa en la televisión de la cocina mientras espero que me pase a buscar Cristina. Mi hermana se ira junto conmigo y a mis padres ya les daré la noticia en otro momento.
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