viernes, 30 de septiembre de 2011

02

Entro en casa pero no hay nadie, solo una nota en la cocina que pone: “Cenamos fuera Melinda, si vas a salir avísame al móvil. Te quiere: mamá”.

Me doy una ducha rápida y mando un SMS a mi madre que saldré a la fiesta de la playa. Su respuesta es un ten cuidado y vuelvo pronto, te quiero. Abro el armario y busco uno de mis mejores vestidos, hoy quiero estar preciosa, como nunca me ha visto Lucas. Me decido por un vestido de verano color verde oscuro con unas pequeñas flores de color blanco, es algo corto y con tirantes. Combino los zapatos, que son sandalias de cuña color blanco y entrelazado. Cuando por fin tengo mi vestimenta me pongo frente al espejo y pongo en práctica varios peinados. Me decido por alisármelo y hacer algún que otro tirabuzón entre mechones. Solo me queda el maquillaje y me decido por colores oscuros, para la noche. Unas gotas de perfume Channel nº5 y estoy preparada. Mientras espero impaciente la llegada de Lucas escribo en mi diario. Mi madre siempre ha dicho que todo esto del diario era una tontería pero yo aquí podía escribir y contar mis mil y un secretos más escondidos que nadie lo sabría y así poder desahogarme.

Suena el telefonillo de mi casa, miro el reloj, aun no es la hora.

-¿Si?
-Ábreme Mel
-¿Josh eres tú?
-Sí, ábreme por favor.-insiste y abro el portal, es mi ex.

Después de coger el ascensor lo tenía frente a mi puerta. Abro.

-¿Qué haces aquí Josh?
-Guau!- solo salen esas 4 letras de su boca y sonríe.-Alucinante.
-Respóndeme Josh.-insisto.
-Vengo a invitarte a la fiesta de esta noche en la playa y veo que me esperabas.-se acerca a mí y me besa la mejilla.
-No digas tonterías Josh, estoy esperando a Lucas, y lo sabes bien ¿Qué quieres?-me aparto de su lado
-¿Aun sigues con él?, sabes que no estáis hechos el uno para el otro y sigues con el.-se vuelve a acercar a mí.
-Josh vete por favor, me voy pronto y no quiero que te vea aquí.-vuelvo a alejarme.
-¿Tienes miedo que puede pensar o hacer?-me coge de la mano
-Josh vete, déjame, lo nuestro se acabó, bueno si es que hemos tenido algo serio alguna vez.
-Yo le llamaría importante, algo importante.

Josh era un tipo que no se rendía fácilmente. Nunca habíamos llegado a tener nada serio pero había sido el culpable de mi paso de niña a mujer, y eso es una chica llega a ser muy importante, tanto que lo recuerdas durante toda tu vida. No era un chico malo, pero tenía carácter y sus palabras favoritas eran: “lo siento”, o por lo menos a mí siempre me las repetía. Se parecía mucho a mí en determinados aspectos, era un chico guapo y listo, pero yo no estaba enamorada de él sino de Lucas.

-Vete-me intentaba arrastrar hacia el cogiendo mi mano.-Vete-repetía mientras nuestros cuerpos se acercaban. Sentía su respiración sobre mi nariz, estábamos a menos de dos centímetros pegados.-Vete, por favor-volví a repetir, pero esta vez mediante un susurro. Sus labios se acercaron a los míos y cerré los ojos. Me beso, y me deje besar. Fue un beso apasionado pero fugaz. Abrí los ojos y me encontré con su mirada penetrante frente a mí. Sonreía y al mismo tiempo cerraba la puerta de mi casa. Me volvió a besar pero esta vez no cerré los ojos. Me vi allí, en el pasillo de mi casa, arreglada esperando a mi novio y besando a mi ex. No podía hacerle esto a Lucas, yo no era así.

-Apártate Josh- dije casi gritando apartando su cuerpo del mío bruscamente.
-Ambos queremos, ¿el problema es el?, déjalo, conmigo serás feliz.
-No tendríamos ni la mitad que tenemos él y yo, así que no digas tonterías.-me acerco a la puerta y la abro.-Fuera.
-Seguro que no te da lo que te daría yo Mel, él no se ha llevado de ti lo más importante.
-Lose, lo sabemos los dos, pero él me ha dado lo que nadie me puede dar, nadie. Y no le importó quien tenía lo más importante de mí porque me dio lo más importante de él.
-Sabes dónde encontrarme, yo te estaré esperando, juro que acabaras conmigo, no sé si tendremos una relación, pero una amistad seguro.-sale de mi casa y se aleja poco a poco por las escaleras.
Le miraba detenidamente hasta que deje de verlo. Era moreno y mucho más alto que yo, con unos ojos que mucha gente querría tener, de color grises y su mirada era penetrante. ¿Sentía aun algo por el?, no. Pero había formado parte de mi vida.
Después de esperar unos minutos más y puntual como siempre llego Lucas.
-Hola guapa ¿tienes novio?, porque me gustas mucho.
-Hola, si lo siento, pero si quieres podemos fugarnos juntos-le beso
-Decidido, nos fugamos.-se ríe y caminamos de la mano hacia su coche.-Te quiero tonta.-me besa mientras entro en el coche.
-Te quiero yo más eh bobo!-digo mientras busco mi canción favorita en su reproductor de música.

Comienza a sonar “Till the world ends ”, me gustaba mucho esta canción. Después de un viaje ameno hasta la playa  llegamos. Estaban allí esperando por nosotros Cristina y su novio, Martin, Anna y un chico el cual no conocía, Kea y Lucia.
-Estamos todos-dice Lucia mientras le saludo
-Mira Mel él es Apolo, un amigo-dice Anna mientras señala hacia el chico desconocido.-Apolo ella es mi amiga Mel, de Melinda-señala hacia mí.
-Vamos que tenemos que encontrar sitio en la arena-anuncia Cristina mientras los chicos cogen la bebida de los coches.
-Chicas, me ha visitado Josh-anuncio mientras buscamos un sitio.
-¿Ha pasado algo Mel?-pregunta Lucia.
-Aquí estaremos bien toda la noche-grita Anna que está de pie en un círculo que hay libre entre dos grupos de personas. Nos acercamos a ella y nos sentamos a esperar por los chicos.
-Me beso, y le bese, pero pare en el momento justo.-sigo contando a la vista de todas.
-¿Estas bien?-pregunta Cristina
-Si chicas, os lo tenía que contar.-sonrió mientras nos damos un abrazo conjunto.
-Yo también querer-dice el chico desconocido y se nos une al abrazo.
-Esas manos Apolo, ten cuidado-reclama Martin mientras todas nos reímos.
-¿De dónde eres Apolo?¿Modelo?-pregunto intrigada por su acento y su falta de vocabulario en español.
-Soy irlandés y yo conocer a Anna en casting.-dice sentándose a su lado.
-Me encanta, estamos hechos el uno para el otro-dice Anna mientras lo besa.
-Sí, claro, como todos los anteriores Anna-dice Cristina y todos reímos a excepción de Apolo que no nos entiende pero al ver que todos nos reíamos el también comienza a reírse.

La noche estaba preciosa. No hacia frio pero tampoco calor, la música sonaba de fondo junto al sonido de las olas. La espuma chocaba contra la arena y las gaviotas sobrevolaban el mar de vez en cuando en busca de comida. Solo se oían las risas y comentarios de toda la multitud de gente reunida en la playa. Cristina y Martin se habían alejado un poco de la gente, a un sitio apartado y todos sabíamos para que era. Lucia y Kea estaba demasiadas borrachas y ligando con los chicos que teníamos a nuestra derecha, Apolo y Anna no paraban de besarse y de beber, y Lucas y yo estábamos abrazados escuchando la música que sonaba junto a nuestras respiraciones al unísono.
Dirigí la mirada hacia un punto indiferente. Vi como una chica junto a lo que parecía ser su novio, jugaban con la arena, a su lado tenían a una pareja algo acaramelados bajo una toalla y apartado de ambos había un chico. Un chico que reconocí enseguida, era Josh. Estaba cabizbaja, y moviendo la arena con sus pies.

-Voy a saludar a alguien ¿vale?-me pongo de pie
-Vale, yo aprovecho y voy al agua, a…. ya sabes, la bebida que….-pongo mi dedo índice sobre sus labios y le beso
-Vete, ahora nos vemos-le vuelvo a besar y me dirijo hacia Josh con las sandalias en la mano.
Después de caminar unos 15 metros llego hasta la pareja acaramelada y me siento a su lado.
-Hola Josh-anuncio al sentarme.
-Mel ¿ya no me odias tanto?
-No te odio Josh-apoyo mi cabeza sobre su hombro y esto hace que levante su cabeza y me mire.
-¿Y qué haces aquí?-pregunta apoyando su frente en la mía.
-Quería estar aquí ¿quieres que me vaya?-pregunto mirando hacia donde están Anna y Apolo.
-No me importa que te quedes, ¿estas con él verdad?-pregunta mientras se aleja y busca mi mirada.
-Sí, es mi novio, Josh-le respondo mirándole a los ojos. Me duele pronunciar esas palabras delante de él pero tiene que entenderlo, entre él y yo solo puede haber una amistad.
-¿Y dónde está?¿Sabe que estas aquí?¿No verdad?.- caen unas pequeñas lágrimas de sus ojos que seca rápidamente con su dedos para que no me dé cuenta de ello.
-No, no lo sabe, porque si no estaría aquí y quiero estar aquí. ¿Estás bien?-pregunto secando una lagrima que sale repentinamente por su ojo izquierdo.
-Sí, puedes irte, estoy perfectamente.-  aparta la mirada.-Vete, enserio.
-Josh quiero que seamos amigos, quiero que puedas verme con otra persona y no le odies, quiero estar bien contigo y quiero quedar como buenos amigos, por favor Josh acepta mi amistad.
-No puedo Mel, yo te quiero mucho aun, y una amistad seria lo peor que podría pasarme ahora mismo. Lo siento pero necesito una temporada sin amistad y sin verte. Estaré bien, te lo prometo, siempre he sido fuerte y nunca me rindo ante nada. Lo sabes.
-Está bien, te hare caso esta vez, pero por favor si me necesitas cuenta conmigo, para lo que sea Josh, para lo que sea.-me pongo de pie pero antes le doy un beso en la mejilla.
-Gracias y hasta pronto, se feliz por mi Mel, se feliz.-dice mientras me alejo de su lado.

Unas cuantas lágrimas aparecen ahora sobre mis mejillas, no puedo evitar llorar y me voy acercando a Lucas. Me ve y le veo, nos acercamos y le abrazo como si no hubiera mañana, mis lágrimas siguen allí y mi respiración se agita cada vez más. Lucas no pregunta, solo me abraza y aprieta su cuerpo con el mío fuertemente. Yo era feliz, la chica más feliz de toda la ciudad, tal vez de todo el mundo, pero gracias a conseguir mi felicidad he roto la de mucha gente y no era justo, yo podía ser feliz pero Josh también tenía derecho a serlo. Todo se volvía una rabia impotente que salía de dentro en forma de lágrimas y sollozos. Odiaba ser así, una persona considerada por los demás ante que por una misma, pero no podía cambiar después de 19 años de mi vida.
Me aparte un momento del cuerpo de Lucas pero no podía mirarle a los ojos. Sus manos cogían las mías dulcemente y sus labios se apoyaban sobre mi frente. Nuestras respiraciones esta vez no iban al unísono, la mía sobrepasaba la suya y era mucho más agitada que antes. Tenía que respirar y calmarme pero era algo imposible de conseguir rápidamente.

-¿Mel?¿Qué pasa?¿Mel? Mel!-gritaba Cristina mientras corría hacia nosotros y veía que no paraba de llorar.
-Ha ido a ver a alguien y regreso así Cris-anuncia Lucas por mí.

Las palabras no me salen, mis oídos no oyen el exterior, mi cerebro repite una y otra vez las palabras de Josh y mis amigas no paraban de preguntar que ocurría. Las personas de nuestro alrededor ofrecían su ayuda y yo sin aguantar más la presión de la situación dejo que mis piernas se flexionen y soy cogida antes de tocar la arena por los fuertes brazos de Lucas y Martin. Lucas me coge en brazos y me lleva hasta el coche. Me tumba sobre la parte trasera y enciende el coche para llevarnos hacia su casa.

-Estaremos mejor en casa, pronto llegamos amor, tranquilízate-me dice mientras pone mi canción preferida.
Llegamos rápidamente a su casa, al parecer sus padres no están y su hermano tampoco, solo veo a su perra que sale a saludarme como lo hace siempre que los visito.
-Sal Dafne, venga vete-habla Lucas a la perra.-Ya estamos dentro Mel ¿quieres agua?-asiento con la cabeza.
Me deja sobre su cama, se descalza y va hacia la cocina a por mí vaso de agua. Lo bebo pausadamente, esta fría, muy fría.
-Gracias-es la única palabra que sale de mis labios. Me acurruco sobre el en forma fetal. Pasa su brazo por debajo de mi cuerpo y con la mano izquierda cubre nuestros pies con una sábana. Me da un beso en la frente y respira profundo. Cierro mis ojos y ya más calmada consigo encontrar el sueño. Mañana será otro día. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario